-Grito de guerra desde la duela del gimnasio

-Se va Ibáñez pero también Barranco

-Discretito encuentro de Santiago con el voto verde

-El voto cruzado del quinto local

Desde la duela del gimnasio de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) mandó el jueves su enérgico mensaje a la Cuarta Transformación la presidenta del Poder Judicial en Chihuahua, Myriam Hernández Acosta.

Quizá creyendo que tenía como auditorio solo al personal judicial que labora en Ciudad Juárez, la parralense se sintió confiada y desahogó en público lo que piensa sobre el famoso plan C, de don Andrés Manuel López Obrador.

Enfundada en uniforme deportivo porque inauguró un torneo de basquetbol entre una docena de equipos representativos de las diferentes áreas del Poder Judicial en Juárez, Myriam sonó los tambores de guerra, pero los políticos más que los deportivos.

Mencionó la magistrada presidenta en el Gimnasio Universitario, ubicado en Mejía y Montes de Oca –por el Pronaf- que se viven tiempos difíciles. Detalló que “se avecinan tormentas”, pero que saldrá airoso el Poder Judicial permaneciendo unido.

Textualmente, mandó decir al altiplano que acá no se doblegarán, y que enfrentarán “con fuerza lo que venga”. De ese pelo la señora.

Sin duda lo dijo abiertamente porque se sintió confiada en la reserva de la casa juarense; en Chihuahua capital no fue así, la semana pasada hizo lo propio con los equipos de aquella región (foto en versión digital), pero ni pío de discursos.

Tras el “posicionamiento” político en Juárez invitó a los participantes a jugar limpio, a cuidarse de no sufrir lesiones y a seguir trabajando en bien de la institución.

Encestó en su tercer intento al tirar sobre el aro la primera bolita inaugural.

Necesitará más que dos o tres intentos para conseguir el éxito frente a la andanada que trae el plan C. Por falta de entrenamiento no quedará.

***

Cada vez corre más fuerte el rumor de que entre los eventuales y principales cambios en la estructura del gobierno de Maru Campos en Juárez, es inminente la salida de Óscar Ibáñez, de la Coordinación de Gabinete.

Una fuente muy cercana a la administración marucampista cuadra la reciente salida del efímero director de Transporte de la Zona Norte, Alberto Martínez, con esa serie de cambios que se avecinan para el segundo tiempo de este gobierno.

Los rumores apuntan a que Ibáñez será sustituido efectivamente por la diputada presidenta del Congreso del Estado, casi exmorenista, Adriana Terrazas Porras, y no por Rogelio Loya Luna, el candidato perdedor a la Alcaldía.

Se dice que con el expresidente de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) durante el corralato, se iría también el actual jefe de Comunicación Social Carlos Omar Barranco, bastante parco su trabajo como enlace con medios; muy mal trato con los reporteros de la fuente, aparte.

Total que son inminentes esos cambios, por algo la reciente visita del secretario de Hacienda para analizar lo sucesivo.

***

Ayer por la mañana, en un restaurante alejado de los comederos políticos tradicionales de la capital Chihuahua, fueron vistos el secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña y el dirigente estatal del Partido Verde Ecologista (PVEM), Octavio Borunda.

Fue un encuentro muy, muy discreto, según lo que nos reportan las enteradas fuentes que siguen con lupa la talacha que realiza De la Peña Grajeda, quien tiene la encomienda de la gobernadora Maru Campos de construir la mayoría que le permita transitar el segundo tramo de su sexenio.

El contenido de la charla ninguno de los dos participantes quiso hacerlo público, pero el mensaje implícito de la reunión, muy lejos de cualquier reflector, es que ahora al Palacio de Gobierno le interesa quedar bien con todas las fuerzas políticas con las que deberá convivir, negociar y coexistir una debilitada mayoría albiazul.

Tanta atención al minipartido no es gratis. El nieto del exgobernador Teófilo Borunda es quien, además de haberle regresado la vida y el registro al Verde, ocupará una curul por la vía plurinominal, garantizada en la primera ronda de reparto.

De la Peña fue por ese voto verde, seguramente, porque en el escenario más factible que puede observarse ahora del reparto pluri, el PAN aliado con el PRI alcanzaría 19 curules, suficientes para las decisiones de trámite que demandan mayoría simple, pero no para votaciones constitucionales.

Dos votos de Movimiento Ciudadano tenderían más, por naturaleza, a acordar con Palacio, pero ese sufragio de Borunda para alcanzar los 22, también por naturaleza, estaría del lado del bloque de Morena-Partido del Trabajo, que tiene la consigna de mantenerse unido para convertirse en una verdadera piedra en el zapato para la administración.

El hueco que buscará agrandar el secretario de Gobierno, no hay que ser adivinos para suponerlo, es el que dejó precisamente Morena al no llevar al Verde a su alianza en el plano local. Lo marginó negándole la coalición a nivel local, aunque fuera su aliado federal, y ahora paga las consecuencias de no tenerlo de su lado.

Suponemos que por esa rendija puede colarse la eventual y necesaria construcción de la calificada.

***

Pasada la elección del 2 de junio, y aún con muchas impugnaciones en tribunales, la mayoría con pocas, si no es que nulas posibilidades de salir adelante y tumbar las actas de mayoría ya entregadas, siguen llegando a la redacción diversos análisis, entre ellos uno que nos pareció bastante interesante de lo que ocurrió en el distrito quinto local.

Compitieron ahí Xóchitl Contreras y Pedro Torres, convirtiéndose en el único distrito local perdido por Morena-PT, y sobre el cual alguna explicación habrá para que dicha demarcación sea un oasis azul-tricolor-amarillo.

Está años luz Pedro de las votaciones obtenidas al Ayuntamiento, diputación federal, senaduría, Presidencia de la República e incluso sindicatura, según nos dicen; nueve mil votos más sacó Claudia Sheinbaum; Cruz Pérez Cuéllar por las mismas; ahí cerquita Andrea Chávez y Juan Carlos Loera.

Con esas votaciones de diferencia no andaría en estos momentos Pedro Torres buscando un acomodo –que seguramente lo habrá y con buen sueldo-, para sacar la chuleta los próximos años, en lo que viene otra contienda.

La explicación podría ser así de entrada, que Pedro no chambeó, no metió dinero en estructura, colgándose del tsunami guinda, pero igual que él otros candidatos de su partido tampoco le metieron un cinco partido por la mitad, entonces no es la única respuesta a la pregunta, ¿qué ocurrió?

Inició Pedro su carrera política al lado de Juan Carlos Loera, quien al salir del Bienestar, perdió cualquier posibilidad de operación directa y personal, por lo que no le pudo ayudar.

La verdad es que poco trabajo político hizo hacia Cruz, según nos dicen, cuyo grupo fue el que más talachó a ras de suelo, ejemplo de ello es que Alejandro Pérez sacó su diputación federal sin problemas, aún y con las secciones electorales que corresponden al perdido quinto distrito local, donde Pedro se quedó en el camino.

Pero ha sido un buen activo para Morena, así que la derrota por el distrito será pasable con algún cargo de premio en el nuevo régimen federal; o bien, alcanzar la diputación como mejor perdedor.

***

Mucho trabajo tendrán las autoridades electorales tanto del ámbito local como federal para fiscalizar cada peso gastado por los diversos candidatos a diputados locales, principalmente, ya que hay algunos que muestran gastos híper elevados y jamás hicieron campaña por ningún lado.

En ese supuesto encuadran principalmente los aspirantes electos de Morena, que en su mayoría reportaron gastos por arriba del medio millón de pesos en el mes que hicieron campaña, en mayo, según el portal de internet habilitado para la “Rendición de cuentas y resultados de fiscalización”.

El sitio muestra que, por ejemplo, por mencionar algunos, Leticia Ortega Máynez, con ingresos y gastos por 505 mil de pesos, Óscar Daniel Avitia Arellanes por 928 mil, Rossana Díaz por 784 mil; Irlanda Márquez Nolasco, quien ni página de Facebook tiene, por 714 mil; Elizabeth Guzmán Argueta por 521 mil, y Edin Cuauhtémoc Estrada Sotelo, por 497 mil pesotes.

La mayoría de ellos pasaron desapercibidos durante las campañas, algunos confiados en tener la reelección en la bolsa gracias a la marca Morena.

Entre algunos otros de la oposición como la panista María Cristina Aguirre, que reportó gastos de 799 mil; Isamar Valadez, por el PRI, con apenas 25 mil; o hasta Austria, que es de las más elevaditas con 1.6 millones de pesos, se vieron más gastando suela, con eventos prácticamente todo el día, de sol a sol, tanto en cruceros como en las colonias, también tendrán que justificarlo.