Esta semana nos dimos cuenta de un accidente mortal que dejó a un niño huérfano, otro caso más en la que un camión de transporte de personal hace de las suyas. En Juárez hay aproximadamente 615 mil vehículos motorizados registrados en el padrón estatal vehicular, más los cientos de vehículos con placas no oficiales o placas extranjeras. Además, hay aproximadamente cuatro mil camiones de transporte de personal y alrededor de 800 unidades de transporte urbano.
De los cuatro mil 800 camiones que se presume que existen en la ciudad, no se sabe cuántos de ellos se encuentran regularizados y cuántos cumplen con las disposiciones legales que establece la dirección estatal de transporte y cuáles no, ya que dicha dirección no es transparente en el tema o más bien ni ellos tienen el control.
Las vialidades más utilizadas por estos camiones son la Tecnológico, las Torres, la Gómez Morín, Juan Pablo II, Ejército Nacional, Independencia, Talamas Camandari, Zaragoza, Carlos Amaya, las Aztecas y la Antonio J. Bermúdez, entre otras, esto por considerarse las “mejores” avenidas conectadas y de flujo rápido de la ciudad y las que conectan con las maquiladoras a donde trasladan a las personas que utilizan estos camiones.
Como consecuencia de que son las vialidades con mayor saturación vial, los conductores tardan un promedio de 30 a 60 minutos en llegar a su destino debido a los congestionamientos que dichos camiones ocasionan y la mala organización territorial de nuestra ciudad, sobre todo en los horarios de la entrada y salida de las escuelas y maquilas.
El constante flujo de vehículos nos está rebasando en cuanto al tema de movilidad, ya que la infraestructura vial no fue diseñada para lograr transportarnos de una manera correcta, segura y rápida. Pero lo que ya nos está afectando gravemente es la falta de regularización de los camiones de transporte, que se han convertido en un verdadero dolor de cabeza y peligro para toda la sociedad juarense, que esta semana les arrebató la vida a dos personas y dejó gravemente herido a un niño pequeño.
Todas las semanas nos damos cuenta de algún accidente provocado por un camión, que conducía a exceso de velocidad, que no respetó los señalamientos, que venía hablando por celular o que simplemente le echó el camión a otro vehículo porque quiso. Después de estos eventos nadie se quiere hacer responsable de los daños causados o bien los camiones no cuentan con una aseguranza que respalde el pago.
La culpa es de la Dirección de Transporte del estado, que tal parece que el tema les ha rebasado ya sea por la falta de interés o por temas de corrupción de las personas que les corresponde revisar esos camiones.
Pero también es culpa de todas las maquilas que no exigen los registros vehiculares, seguros, capacitaciones a los choferes y las medidas de seguridad y condiciones de las unidades en las que se presta el servicio y solamente se van con la empresa que les ofrece más barato.
Esto a su vez obliga a las empresas de transporte de personal que, al disminuir sus precios por las exigencias de las maquiladoras, sacrifiquen el cumplimiento de la normatividad y las medidas de seguridad para poder cumplir con los precios y que sean contratados, por lo que también les vuelve culpables.
Administraciones tras administraciones no le han dado la prioridad necesaria al tema ni han diseñado una solución que resuelva el problema de fondo, y como siempre los juarenses seguimos pagando las consecuencias de esto. En Juárez no se tiene un transporte digno y además el poco transporte que existe nos pone en un peligro constante ¿hasta cuándo seguirá pasando esto?