Todos los mexicanos tenemos el derecho al libre tránsito, lo cual nos permite viajar de un extremo al otro del país de manera libre. Sin embargo, con la finalidad de que la conectividad sea más eficiente, desde hace ya bastantes años se construyeron carreteras de peaje que prometían viajes más rápidos, eficientes y seguros, o por lo menos eso es lo que se decía.
Recientemente, quienes somos oriundos de este gran Estado hemos sido testigos de una cantidad considerable de accidentes ocurridos en la carretera que conecta Ciudad Juárez con la capital de Chihuahua. Aunque el tema de los accidentes carreteros no es nuevo, el viajar en carretera supone una serie de riesgos que los automovilistas conocemos y estamos conscientes de que en algunos casos se pueden prevenir, como no manejar cansados, no usar el teléfono celular mientras se conduce, usar cinturones de seguridad, tener los vehículos en buenas condiciones antes de salir a carretera y, principalmente, respetar los límites de velocidad. Sin embargo, existen factores de riesgo que escapan de las manos de los conductores y que hasta el día de hoy las autoridades no han tomado acciones inmediatas para contrarrestar, cobrando la vida de inocentes.
Lo anterior, se debe a las malas condiciones en las que se encuentran diversos tramos carreteros del trayecto Juárez-Chihuahua, un tema que en redes sociales y medios de comunicación ha sido recurrente, presentando situaciones fatales. Recientemente, una usuaria en redes sociales se hizo viral por publicar un listado con los puntos exactos en los que se encuentran diversos baches, irregularidades y desperfectos de la citada carretera. Como si fuera una guía de supervivencia carretera, con más de un centenar de desperfectos a lo largo de su trayecto (ida y vuelta), la usuaria registró en un documento las condiciones en las que encontró la carretera, siendo en muchos casos un estado crítico por decir lo menos.
Esto supone más que un caso irónico, una situación preocupante, pues el abandono sufrido por las autoridades encargadas de estos tramos carreteros y las omisiones en cumplir con una función vital, como el mantener en buenas condiciones la vialidad para salvaguardar la integridad de los conductores, es un reflejo evidente de la poca atención puesta para los chihuahuenses. No está de más mencionar que son vialidades en las que se paga una cuota que tiene como propósito, en parte, atender las necesidades viales de la carretera, sin dejar de lado las partidas asignadas a tramos carreteros federales.
Recientemente, tuve la oportunidad de hacer un viaje por dicha carretera y ser testigo de primera mano de tal situación. Como usuario, es evidente el malestar ocasionado por tal situación porque, aun teniendo en cuenta las precauciones que como conductor debemos tener, saber que por omisiones en el mantenimiento de las carreteras existe un riesgo altamente probable de sufrir un accidente resulta inaceptable.
Con los próximos cambios dentro de la administración federal y local, las autoridades de los tres niveles de gobierno deben prestar mucha atención a situaciones que, a pesar de no ser de alto impacto como la criminalidad, tema que se ha vuelto un canon en nuestro país sin resultados palpables, mantener en el abandono la infraestructura que es clave para la conexión comercial y turística de nuestro Estado es sin lugar a duda un error que costará muy caro a corto y mediano plazo. Sin embargo, mientras las autoridades se preparan para limpiar sus escritorios y la “nueva” administración toma control, seguiremos sumando tragedias en los caminos de Chihuahua.