Quien intenta o realiza actos de violencia y sobre todo de violación en contra de estos inocentes niños no merecen si quiera la cárcel, pues están maltratando a lo más noble del mundo. Personas enfermas de la mente son las únicas que profanan dichas criaturas las cuales en su inocencia se dejan influir por estos monstruos que no merecen llamarse humanos, otros aún de brazos a expensas de estos abusadores.

Es una epidemia que se ha ido desbordando al descubrirse tan lamentables acontecimientos que provocan una alerta en las demás guarderías o centros de cuidado en Ciudad Juárez. Los padres de familia confiados en que la instancia que cuida a los niños son seguros en todos los aspectos, ahora resulta que en algunos de estos lugares han sido los peores recintos donde profanan los cuerpos de estos infantes dejándoles secuelas de por vida.

Cómo podrán vivir ahora los progenitores al saber que existe un latente peligro en las guarderías en la ciudad, se supone que los “cuidadores” son personas que les gusta ese trabajo, individuos preparados en todos los aspectos, además de pasar por filtros psicológicos para llegar a estos puestos de trabajo tan delicados. Pensando que deben ser personas equilibradas en su mente y sus acciones, ahora vemos que no siempre es así.

Ya no se podrá confiar en estos espacios donde moran estos pequeños, no por gusto, sino por necesidad de los padres que deben trabajar por el sustento diario y necesitan este servicio para mantener económicamente a la familia, además de atender sus actividades. En estos momentos, con tales noticias, fluye un tormento de angustia al estar pensando si su “tesoro” está en buenas manos o si está padeciendo algún abuso de estos engendros del mal.

Es muy lastimoso que aún con la tecnología de cámaras de video y micrófonos en red, no se den por enterados de estos hechos, además de encubrir a personas que han actuado mal contra los niños. Es por demás abogar por personas que no tienen escrúpulos y que continuarán realizando este tipo de fechorías si no se detienen a tiempo. No deben de ser encubiertos, quizá solo defendidos por le ley, como mero trámite que se les concede legalmente.

Cuantas veces habrán cometido estos energúmenos dichos actos horripilantes y los padres sin saber, por cuanto tiempo han estado como lobos entre las ovejitas indefensas que solo soportaban y callaban esos tormentos. No debe existir piedad con estas innombrables que merecen todo el peso de la ley. Seres enfermos mentalmente que les complace salvajemente estas tropelías con los infantes.

Ya sean guarderías de gobierno o privada en Ciudad Juárez, en todos los casos han existido este tipo de bestialidades, los más recientes hechos indican solo una pequeña muestra de lo que se ha vivido en algunos de estos centros de cuidado. No se puede generalizar, pero con preocupación se ha evidenciado una falta de atención de las entidades reguladoras en estos casos.

Aunado a los abusos recientes le agregamos la detección de guarderías sin licencia de funcionamiento, donde no se sabe quién las está rigiendo, prácticamente fuera de la ley. Por ello padres de familia deben estar en alerta máxima, atentos a todos los aspectos que rodean a sus “querubines”. Tomando en cuenta los siguientes indicadores de riesgo de abuso sexual:

Molestias en genitales, sensibilidad extrema al acercamiento, si escribe, dibuja o sueña con imágenes que le perturban sexualmente, temor o nerviosismo ante la presencia de determinada persona; esto entre varios aspectos más se debe estar atentos. Si se tiene dudas del comportamiento del afectado es necesario y urgente hacer una valoración médica de inmediato. Se exige el peor de los castigos para quien atente contra lo más preciado y puro que existe, los niños.