“Para tratar de entender un poco lo que está sucediendo, debemos poner atención al actual secretario del Tesoro de los EU, Scott Bessent, experto en administración de fondos de inversión y estratega detrás de Trump”
Las decisiones económicas de Donald Trump, ha encendido todo tipo de pasiones alrededor del mundo y no es para menos. En su propio país, los inversores en las bolsas de valores, por ejemplo, perdieron más de 6.4 billones de dólares en valor en solo dos días.
Eso es cuatro veces el tamaño de la economía mexicana, que se calcula en 1.7 billones de dólares, o el PIB de Japón e Italia, que se ubican en 4.2 y 2.3 billones respectivamente.
La caída, como efecto del anuncio de aranceles al resto del mundo.
Para tratar de entender un poco lo que está sucediendo, debemos poner atención al actual secretario del Tesoro de los EU, Scott Bessent, experto en administración de fondos de inversión y estratega detrás de Trump.
Bessent ha dicho que parte del plan es poner a dormir la economía y ello tiene además otro objetivo superior: Bajar las tasas de interés de la abultada deuda que ese país tiene y lo tiene al bordo de la quiebra.
Pero ¿Cómo es eso?, ¿que no es la Reserva Federal la que tiene en sus manos la política monetaria y con ello, el control de las tasas?, pues si…y no.
Cuando una economía se enfría, hay menos consumo y menos inversión, con lo que la inflación tiende a bajar. Y en esa situación, los bonos de deuda están muy ligados a las expectativas de inflación futura, de tal forma que, si los mercados creen que ésta estará controlada, exigen menos rendimiento para prestar dinero a largo plazo.
Es decir, una bajada de tasas provocada por el mercado.
A ver, a ver, más despacio Salcido, que llevamos prisa.
Muy bien, resulta que actualmente, la factura que Estados Unidos paga por concepto de intereses es muy costosa y se debe en parte a las altas tasas de interés que se establecieron después de la crisis e inflación que dejó la pandemia.
La deuda, que actualmente se ubica en 36.6 billones de dólares, -allá en EU les dicen trillones-, tiene un costo en intereses de 1.01 billón de dólares anual, lo que supera ya el gasto en defensa de 891 mil millones de dólares.
Bessent, quiere abaratar el costo de esa deuda y al parecer, no se va a esperar a que la Reserva Federal, baje las tasas para estimular la economía.
De hecho, tras la caída de los mercados, los inversores han corrido hacia la seguridad y en este caso, los bonos de deuda a 10 años, que es inversión de renta fija de bajísimo riesgo, han caído a nivel global.
Esto sucede porque, al aumentar la demanda de bonos de deuda, el precio de estos sube y, por lo tanto, baja la tasa de interés. Es un comportamiento natural del mercado
El objetivo, se cumple poco a poco, bajan las tasas de interés y por ende, el refinanciamiento de la deuda, que EU tiene una gran cantidad en ese proceso, este y el año próximo.
En una entrevista reciente, Bessent dijo… El bono de deuda a 10 años, de haber alcanzado un pico de casi cinco por ciento, ahora está en casi cuatro, con lo que ya hemos ahorrado miles de millones en intereses… estamos preparando las velas para un mejor tiempo fiscal.
Bessent, junto con Trump, busca un frenón económico para a su vez, reducir el costo de la deuda y volver a emitir bonos en condiciones más favorables, es decir deuda barata.
Pero bien, fuera de esa estrategia, también está el objetivo de desfasarse del esquema actual global, al que Bessent y Trump, culpan del empobrecimiento de los norteamericanos.
El secretario del Tesoro, dice que esto va a llevar un corto periodo de tiempo, luego vendrá la recomposición o reseteo de la economía, y todos mundos felices.
Lo mismo para el dólar, primero estará débil un tiempo, y luego se va a fortalecer, para enriquecer al país.
No obstante, la estrategia no está libre de riesgos y el público norteamericano, no tiene el tiempo ni el dinero para aguantar hasta que las cosas vuelvan a la normalidad.
El resto del mundo tampoco.