Varias veces cité aquí la fábula del pueblo que vive de una vaca: llega un gurú, mata la vaca, y tras este evento el pueblo logra desarrollarse con nuevas actividades económicas. Pues ya pasó la primera parte. Trump mató la vaca. El destino está en nuestras manos.

No me gusta decir se los dije, pero sí, se los dije. Todo esto que está pasando con los aranceles es algo que ya había planteado aquí en este mismo espacio y cuando lo veo en perspectiva me siento profeta.

Varias veces cité aquí la fábula del pueblo que vive de una vaca. Llega un gurú y mata la vaca, y tras este evento el pueblo logra desarrollarse con nuevas actividades económicas. Pues ya pasó la primera parte. Llegó Trump y mató la vaca. Y digo que ya sucedió porque es lo que estamos viendo desde hace dos años, que se empezó a perder el empleo en la ciudad.

En marzo del 2023 empezó la caída del empleo en la ciudad. En ese entonces, hace dos años, la ciudad alcanzó el pico de 515 mil empleos registrados en el IMSS. De ahí a la fecha, la economía de Ciudad Juárez acumula 19 mil empleos perdidos. El sector más afectado es la maquila porque ahí van más de 55 mil empleos perdidos.

Las PyMEs le hemos salido al quite y le hemos dado empleo a más de 35 mil de esas personas que despidieron las maquilas, sobre todo el sector Comercio y el sector Servicios. Por décadas, Juárez y toda la frontera norte han vivido de una vaca: el modelo maquilador. Hoy el modelo basado en la Inversión Extranjera está al borde del precipicio, temblando, esperando el último empujón de Trump. Hay mucha gente que sigue incrédula y dicen que no va a pasar nada, que las automotrices y las grandes empresas van a detener a Trump y que va a tener que ceder. A lo mejor sí, pero en ciudades como Juárez, como Tijuana, como Matamoros, el daño ya está hecho.

La frontera lleva 129 mil empleos maquiladores perdidos, porque además de la incertidumbre creada por Trump, el gobierno mexicano nos ha venido quitando competitividad, básicamente con dos cosas: está ofreciendo incentivos para el sur del país, muy atractivos y además nos subió el salario mínimo en más de 400% en los últimos 7 años. Entre la incertidumbre creada por Trump, el alza al salario y la creación de polos de desarrollo en el sur del país, las maquilas tienen dos años en picada en la frontera norte.

Ese es el escenario. ¿Qué podemos hacer? En estas últimas semanas están llegando propuestas de negocios. Tanto maquilas como corporativos gringos están buscando cómo le hacen para dejar de comprarle a China y a otros países y empezar a comprar en México. Andan buscando empresas mexicanas que les hagan ciertas partes. O sea que dentro de toda esta sacudida que está provocando Trump hay cierta esperanza de que podamos desarrollar a nuestra industria, mientras no se le ocurra cancelar el T-MEC.

Cuando nació la maquila uno de sus fines era ese precisamente, que las empresas gringas desarrollaran industria en México. Así creció China y un ejemplo más claro es Corea del Sur, donde la inversión fue completamente gringa. Ellos los desarrollaron. Le metieron dinero a la ciencia, a las escuelas, a las empresas, y sobre todo le metieron tecnología.

Es algo que no ha pasado en México y que ahora debería empezar a pasar. Es más debemos provocarlo como país. Ahorita todas estas maquilas y empresas gringas que están tratando de reacomodar sus cadenas productivas tienen que venir a desarrollarnos a los industriales mexicanos. Para eso necesitamos dos cosas.

Por un lado, se necesita que el gobierno mejore el clima de negocios, que ofrezca todos los estímulos posibles a industriales mexicanos. No a chinos, no a alemanes. Tiene que apapachar al industrial mexicano: facilidades fiscales, financiamientos, capacitación, certificaciones, acercamientos con empresas maquiladoras, misiones comerciales a Estados Unidos.

Los tres niveles de gobierno se tienen que poner a ver cómo desarrollan industria mexicana, e incluso tienen que ponerse a estimular a todas aquellas maquiladoras que estén dispuestas a desarrollar a industriales mexicanos. Sólo así lograremos la transferencia tecnológica que necesitamos.

Si me cae una propuesta de negocio ahorita. Pero para poder yo cumplir necesito tener una certificación, comprar una maquinaria, y tener gente para poder garantizar el pedido. Y no todas las PyMEs pueden hacer eso. Por eso se necesita el apoyo tanto de la maquila como del gobierno.

El otro apoyo que necesitamos es precisamente de las empresas gringas que nos tienen que desarrollar. Esa es la manera más rápida. Y para lograr eso necesitamos que los gobiernos de ambos países, nos abran la puerta con los corporativos.

La frontera es muy importante. México debe revisar los polos de inversión y el salario mínimo porque está desprotegiendo a la frontera y la potencia industrial está aquí. Fue el gobierno gringo en que nos mató la vaca. Ahorita es momento de reconstruir nuestra economía y urge el apoyo de ambos gobiernos.