¿Quién puede no estar de acuerdo con que se construya el tan esperado Centro de Convenciones en Ciudad Juárez?
¿Queremos que nuestra ciudad se proyecte positivamente a nivel nacional e internacional? ¿Deseamos exponer lo que sabemos hacer y nuestro potencial para innovar? ¿Atraer turismo de alto nivel que genere demanda para hoteles, comercios, restaurantes y empresas de servicios? ¿Ser sede de eventos binacionales académicos y corporativos que impacten en el desarrollo económico, tecnológico y cultural, de grandes eventos artísticos? ¡Por supuesto que sí!
Estamos entonces en que de acuerdo con lo que se lee y escucha hay unanimidad en “el qué”… pero… el meollo está en “el cómo”.
Y es que apenas hace una semana hablábamos de la crisis de áreas verdes -y junto con ellas de esparcimiento- que padecemos en esta ciudad y del leve avance en el indicador de área verde por habitante, cuando toma auge la noticia de que el nuevo lugar propuesto para su edificación es el lado oriente del Parque Central, ¡con lo difícil que es conseguir que un parque tenga esas dimensiones para que de verdad se tenga un uso social, de esparcimiento, y un servicio ambiental! Cuando lo que se estila ahora es que los predios que se donan cuando se desarrollan fraccionamientos sean más “retazos” que solo sirven para cubrir el mero requisito, que para realmente tener utilidad como espacio público.
Y es que la conciencia sobre la necesidad de este tipo de espacios cada día se permea más en la población. Si, ya sabemos que esa parte del Parque Central está casi en desuso, aunque el vaso de captación que se localiza hacia el sur del predio cumple su función evitando las grandes inundaciones que se daban a su alrededor, pero quién nos dice que algún día un gobierno nos regale un espacio a nivel urbano que complemente la parte poniente del parque que tanta gente visita. Mario Schjetnan, arquitecto con reconocimientos internacionales ha diseñado maravillas en él, solo porque quiere mucho a la ciudad por motivos personales lo ha hecho una y otra vez, pero mire lo que hacemos los juarenses espacios que han valido y pueden vales aún la pena de mantenerlos.
En este sentido se han escuchado voces y manifestaciones ciudadanas provenientes de muchos perfiles defendiendo el lugar, y reitero que no es porque no se quiera un centro de convenciones, sino porque si ciertamente esa ubicación es casi perfecta, el casi es porque el privilegio que se representa para ciertos grupos eminentemente privados va a costa del bienestar de todos los juarenses. Me permito compartir la voz fresca de un joven arquitecto que llama la atención sobre el lote baldío que colinda hacia el sur del parque central; imagina que ya con el proyecto emplazado en él se pudiera conectar con un parque embellecido “fregón”, dice él, “e integrarse súper chido con el entorno”. Igual estaría cerca del aeropuerto, consulado, hoteles y no dañaría áreas verdes ni espacio público. “Cruz Pérez Cuéllar en vez de ir a convencer a gente de la CDMX del gobierno federal que NO CONOCE JUÁREZ, mejor que convenza a los empresarios locales a que aflojen de su lanita y nos den un gran centro de convenciones de buenas dimensiones con hotel incluido, nuevos comercios, con arquitectura modera, vanguardista y a la altura de lo que merece la sexta ciudad más importante del país”. Escuchen a los ciudadanos, caray, exploren más propuestas y de paso dejen a los parques en paz.
El Gobierno municipal ha expresado que una vez aprobada la ubicación por parte del Gobierno federal la decisión se pondrá a consulta con la ciudadanía… ¿Qué no debería ser al revés? Para qué echarle ganas a algo que puede caerse… ¿No será que una vez aceptado por quienes no conocen nuestra realidad será más difícil revertir? Hay buena dosis de incongruencia.
¿Por qué plantear desarrollo si ello significa destrucción? El tema aquí es que les gustó una de las áreas más grandes y mejor ubicadas de la ciudad ¡Y además con terreno gratis! y si quien saldrá ganando será el sector privado… El chiste se cuenta solo. Esta es una propuesta que solo los directamente involucrados aplauden. Es más, si desde el gobierno se quiere ayudar para convertir el sueño en realidad se pueden poner a la venta predios municipales, sí, esos “retazos” que solo son buenos para construir tiendas de conveniencia; seguramente así se obtendría una buena bolsa para pagar el terreno del añorado proyecto.
No hay de otra… la actual propuesta de ubicación hipoteca el futuro de las juarenses, ¡hasta por congruencia debería descartarse! Mire Usted: dicen que siempre hay personas que tienen un problema para cada solución, pero ¿no será que también hay problemas disfrazados de soluciones?