La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez ha sido, desde su fundación, una institución afortunada. Se ha consolidado como el alma, el corazón y el cerebro de la frontera. Este logro solo puede explicarse por la conjunción de cuatro elementos fundamentales.El primero es el liderazgo ético de sus rectores, quienes han fortalecido una estructura administrativa que coloca a la institución en el centro de todas las decisiones y que, con firmeza, han defendido su autonomía frente a los embates del poder político.El segundo elemento es la participación comprometida del sector empresarial, que ha respaldado a la universidad cada vez que se le ha tocado la puerta, invirtiendo en su desarrollo y crecimiento. El tercero lo constituye la comunidad universitaria: docentes, estudiantes, trabajadoras y trabajadores que, con su esfuerzo cotidiano, hacen posible que la UACJ continúe ganando prestigio desde sus aulas. Más de 40 mil juarenses forman parte de esta gran familia universitaria que, día a día, inspira el futuro. Finalmente, el cuarto elemento es el Estado, representado en los tres órdenes de gobierno —municipal, estatal y federal— que garantizan el derecho a la educación y fortalecen la misión de la universidad.

Estos cuatro pilares son los que permiten que una institución pública alcance el éxito. Se trata de un trabajo en equipo, donde cada quien cumple su parte con responsabilidad y visión de futuro. Así, cada año, la UACJ rinde cuentas ante las y los juarenses en un acto cívico de transparencia. En este marco, el pasado viernes, el Dr. Daniel Constandse Cortez y su equipo de colaboradoras y colaboradores comparecieron ante la máxima autoridad universitaria —el Consejo Universitario— para presentar los resultados del primer año de gestión de un total de seis.

Este informe marcó el inicio de una nueva etapa, que es guiada por tres principios rectores: preservar, transformar e innovar. Las condiciones para poner en marcha estas políticas institucionales fueron inmejorables, pues el Dr. Constandse asumió la rectoría con una alta legitimidad, lo que le permitió planear con visión de largo plazo, apoyado en la estabilidad política y en un clima de gobernabilidad indispensables para la fortaleza institucional.

Durante este periodo se diseñó el Plan Institucional de Desarrollo 2024–2030, estructurado en cuatro ejes estratégicos: Formación Académica de Excelencia, Investigación para el Desarrollo, Innovación y Transferencia Tecnológica, y la Identidad, Compromiso Social y Proyección Universitaria; además de tres políticas transversales: Bienestar Universitario, Innovación Tecnológica y Responsabilidad Social Universitaria.

Los grandes retos de la UACJ son mantener su liderazgo regional y potenciar su proyección nacional e internacional. Para lograrlo, se requiere la colaboración de toda la comunidad universitaria y mantener la capacidad de adaptarse a los nuevos contextos. Por un lado, hay que responder a la irrupción de la inteligencia artificial que está transformando la lógica de la educación; por otro, las políticas del Gobierno Federal modifican cada año las reglas del juego y la institución debe cumplir con esas premisas. A ello se suman las condiciones locales y los desafíos que plantea la frontera en materia de salud, seguridad, justicia, desarrollo urbano, competitividad, Revolución Industrial 4.0, derechos humanos, equidad fiscal y sostenibilidad ambiental.

Frente a estos desafíos, la academia tiene la responsabilidad de producir conocimiento y generar soluciones a problemas reales, reafirmando la función social transformadora de la universidad.

Los datos duros respaldan el trabajo de este primer año, pero también lo hace la legitimidad social que la UACJ ha construido a lo largo del tiempo: una institución que transforma vidas. Desde sus aulas egresan miles de profesionistas que contribuyen al desarrollo de la frontera en hospitales, industrias, dependencias públicas, comercios y en todos los espacios donde el conocimiento se convierte en progreso.

Afortunadamente, la UACJ está en buenas manos. El Dr. Daniel Constandse Cortez ha demostrado que sí es posible crecer, mejorar y avanzar. Hay un plan en marcha para llevar a la universidad al siguiente nivel. Hoy, la UACJ es la mejor institución de educación superior del estado, y la meta es clara: ser una de las mejores del país. Estamos seguros que así será.