Ciudad Juárez.- Los restaurantes enfrentan presiones inflacionarias similares a las de las familias, lo que obliga a los comerciantes a buscar opciones para contener las alzas y mantenerse competitivos, afirmó Cristina Cunningham, presidenta local de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).

La información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) arrojó que a tasa anual en Juárez la inflación en restaurantes, bares y similares se colocó en 6.13 por ciento en enero de 2026. En el mismo período fue de 10.89 por ciento en las loncherías, fondas, torterías y taquerías, según los datos de la última actualización disponible.

“Lo que nosotros hacemos es tratar de mantener controlados los aumentos diarios y buscar las mejores alternativas para que los negocios, obviamente, se sigan manteniendo”, explicó Cunningham. Agregó que el incremento en insumos, servicios y salarios ha reducido márgenes de ganancia, mientras que los clientes también consumen menos.

La representante del gremio comentó que el 2025 fue especialmente difícil por la inflación y que el inicio de 2026 mantiene la misma tendencia, al menos durante el segundo mes del primer trimestre. Además, señaló que varios productos que subieron el año pasado continúan encareciéndose, como los cárnicos.

“(El año pasado) fue un año muy complicado, por la inflación y el 2026 no pinta diferente, por lo menos en este segundo mes del primer trimestre. Hay productos que aumentaron el año pasado y siguen teniendo aumento en este año. El cárnico fue uno de los que más se complicó, creo que hubo diferencia hasta de un 30 por ciento”, dijo.

Agregó que a eso se sumó el vaivén en los productos perecederos, como frutas y verduras cuyos costos van en sube y baja. Aparte, los propios consumidores han tenido que sortear gastos de inicio de año y limitar sus salidas a negocios de comida, o bien, ajustar sus consumos al presupuesto.

“Eso por un lado y por el otro también está lo que le pega la inflación a los consumidores, que, si nos visitan (en los negocios), también se fijan en qué van a consumir y son más cautos en su gasto. Todo eso se tiene que tratar de controlar, de administrar, para estar de pie”, expresó.

Apeló a la comprensión de los consumidores, al señalar que detrás de cada ajuste existen esfuerzos por mantener empleos y negocios familiares activos. Destacó que apoyar el consumo local no sólo beneficia a los establecimientos, sino que fortalece la economía de la comunidad. (Alejandro Vargas / El Diario)