La mayoría de los miembros de la Junta Estatal de Educación de Texas aprobó el viernes un plan de estudios elaborado por el Estado que ha estado bajo intenso escrutinio en los últimos meses debido a su fuerte inclusión de enseñanzas bíblicas.

Ocho de los 15 miembros de la Junta votaron a favor de Bluebonnet Learning, el plan de estudios para escuelas primarias propuesto por la Agencia de Educación de Texas a principios de este año. El plan estará disponible en la primavera, y las escuelas que elijan adoptarlo comenzarán a usarlo en el ciclo escolar 2025-2026.

Este plan de estudios fue diseñado con un enfoque interdisciplinario que utiliza lecciones de lectura y artes del lenguaje para avanzar o consolidar conceptos en otras disciplinas, como Historia y Estudios Sociales. Los críticos, entre ellos académicos de estudios religiosos, sostienen que las lecciones aluden al cristianismo más que a cualquier otra religión, lo cual, según ellos, podría generar intimidación y aislamiento para estudiantes no cristianos, socavar la separación entre Iglesia y Estado y otorgar al Estado un control excesivo sobre cómo los niños aprenden acerca de la religión. También han cuestionado la precisión de algunas lecciones.

Los defensores del plan argumentan que las referencias al cristianismo proporcionarán a los estudiantes una mejor comprensión de la historia del país.

Los distritos escolares de Texas tienen libertad para elegir sus propios planes de lecciones, por lo que la decisión de adoptar estos materiales recaerá en ellos. Sin embargo, el Estado ofrecerá un incentivo de $60 por estudiante a los distritos que adopten las lecciones, lo cual podría ser atractivo para algunas escuelas que enfrentan dificultades financieras tras varios años sin un aumento significativo en la financiación estatal.

Tres republicanas –Evelyn Brooks, Patricia Hardy y Pam Little– se unieron a los cuatro demócratas de la Junta para oponerse al plan. Leslie Recine, una republicana nombrada temporalmente por el gobernador Greg Abbott para ocupar el asiento del Distrito 13 vacante, votó a favor del plan de estudios.

Abbott seleccionó a Recine, quien dio el voto decisivo para aprobar los materiales, para ocupar el escaño hasta fin de año, días antes de las elecciones generales, dejando de lado a la demócrata Tiffany Clark, quien obtuvo la mayoría de los votos del distrito en estas elecciones y asumirá el cargo el próximo año.

Los miembros de la Junta que apoyaron el plan señalaron durante la semana que creían que los materiales ayudarían a los estudiantes a mejorar su lectura y comprensión del mundo. También afirmaron que su decisión no estuvo influenciada por la política, sino que se basó en lo que consideraron más beneficioso para los niños de Texas.

“En mi opinión, estas historias están en el ámbito educativo y establecen una alfabetización cultural”, dijo Will Hickman, republicano de Houston. “Hay conceptos religiosos como el Buen Samaritano, la Regla de Oro y Moisés a los que todos los estudiantes deberían estar expuestos”.

El plan de estudios propone que los maestros relaten la historia del Buen Samaritano –una parábola sobre amar a todos, incluso a los enemigos– a estudiantes de kínder como ejemplo de lo que significa seguir la Regla de Oro. La lección explica que la historia proviene de la Biblia y “fue contada por un hombre llamado Jesús” como parte de su Sermón del Monte, que incluyó la frase “Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti”. Muchas otras religiones tienen su propia versión de la Regla de Oro.

Brooks, una de las republicanas que se opuso al plan, comentó que la Agencia de Educación de Texas no es una editorial de libros de texto y que tratarla como tal crea una competencia desleal para las empresas del sector. También dijo que no ha visto evidencia de que el plan mejorará el aprendizaje estudiantil y expresó su oposición a que el Estado utilice a los escolares de Texas como “experimentos”.

Hardy, republicana de Fort Worth y que también se opuso al plan, indicó que su preocupación no se centraba en las referencias religiosas, sino en la adecuación del contenido para las edades y en la falta de alineación con los estándares estatales de lectura y otras materias.

Por su parte, Little, republicana de Fairview, criticó que no haya una forma clara de medir los resultados del plan de estudios, dado que los distritos tienen la libertad de combinarlo con otros materiales.

Algunos demócratas que votaron en contra mencionaron preocupaciones relacionadas con la imposición inadecuada del cristianismo en los estudiantes de escuelas públicas y con posibles violaciones de la Cláusula de Establecimiento, que prohíbe que los estados respalden una religión en particular.

“Si este es el estándar para los estudiantes de Texas, entonces necesita ser exactamente eso”, dijo Staci Childs, demócrata de Houston. “Debe ser de alta calidad, libre de problemas relacionados con la Cláusula de Establecimiento, sin mentiras y precisa”.

Los líderes estatales han afirmado que los materiales hacen referencias a una amplia gama de religiones y que sólo las mencionan cuando es apropiado. Sin embargo, organizaciones como Americans United for Separation of Church and State han criticado el plan, calificándolo como parte de un esfuerzo nacional por parte de nacionalistas cristianos para imponer sus creencias en las escuelas públicas.

A pesar de las críticas, los defensores como la Texas Public Policy Foundation han elogiado el plan, argumentando que reducirá la carga de trabajo de los maestros al proporcionarles recursos de alta calidad.