Después de más de tres años de incertidumbre, maquinaria pesada, cuadrillas de trabajadores y camiones cisterna volvieron a tomar protagonismo esta semana en el extremo Este de El Paso, marcando el reinicio formal de las obras de ampliación de Pellicano Drive, una vialidad clave que conectará el Loop 375 con Darrington Road.
La reactivación del proyecto representa un respiro largamente esperado para residentes y comerciantes de la zona, quienes durante años han enfrentado congestionamientos, polvo y una carretera inconclusa.
Autoridades del Condado de El Paso confirmaron que los trabajos avanzan ‘a todo vapor’ ya de manera sostenida, con la meta de concluir la primera fase de la obra y devolver la movilidad a este corredor estratégico.
La comisionada del Precinto 3, Iliana Holguín, destacó que el destrabe del proyecto fue posible tras un acuerdo alcanzado en el pleno del Condado, luego de que la empresa constructora original se declarara en bancarrota y dejara la obra detenida.
“Una nueva compañía tomó el control de los trabajos tras la resolución de los procesos legales y la intervención de la compañía de fianzas”, expresó tras remarcar que la reanudación de la construcción marca un hito importante para los residentes y negocios.
“Realizaron gran parte del trabajo preliminar, revisaron el trabajo ya realizado, se aseguraron de que el drenaje fuera correcto y ahora han podido comenzar la construcción de la carretera”, dijo mientras los trabajadores vaciaban tierra a mitad de calle para emparejar el suelo.
Holguín explicó que, debido al paso del tiempo y al encarecimiento de materiales y mano de obra, el costo del proyecto aumentó de 20 a 26 millones de dólares, cifra que no incluye mejoras como iluminación, banquetas, diseño urbano, jardinería y elementos de embellecimiento.
Y es que para evitar más retrasos, el Condado autorizó seis millones de dólares adicionales, los cuales buscará recuperar posteriormente a través de la aseguradora del contratista original.
Añadió que no se detectaron problemas estructurales importantes durante la revisión, lo que permitió que el proyecto avanzara sin demoras adicionales.
Actualmente, las labores se concentran en la Fase 1, que abarca el tramo entre Loop 375 y Darrington Road. En esta etapa se realizan trabajos de nivelación, drenaje y preparación del terreno, además de la construcción de estanques de retención y la instalación de nuevos dispositivos de control vial de alta visibilidad.
De acuerdo con las autoridades, la prioridad inmediata es concluir la carretera y aliviar la problemática vial que ha afectado por años a una de las zonas de mayor crecimiento del condado.
La Fase 2, que contempla amenidades adicionales y mejoras urbanas, continúa en etapa de diseño y negociación, y se desarrollará una vez que la vialidad principal esté terminada.
La presencia activa de maquinaria y cuadrillas ha generado un ambiente de optimismo entre residentes y comercios de la zona.
El presidente de Hawk Construction, Jorge Ojeda, destacó que actualmente las labores se concentran en aspectos clave de infraestructura, particularmente en el sistema de drenaje.
“Hemos estado trabajando en los estanques de retención y en los elementos de drenaje, además de realizar investigaciones en el sitio para asegurarnos de no interferir con el trabajo realizado anteriormente. Hasta ahora, todo bien”, afirmó, al detallar que la obra abarca poco más de tres millas de longitud.
Ojeda señaló que, gracias a una planeación cuidadosa y al trabajo previo de evaluación, algunas actividades se han iniciado antes de lo programado, lo que coloca al proyecto ligeramente adelantado respecto al calendario original. “Estamos tratando de aprovechar cada segundo que podamos”, indicó tras asegurar que la obra se entregará antes del 30 de septiembre de 2026.
Con el regreso de las cuadrillas y el avance visible de la construcción, autoridades y vecinos coinciden en que, finalmente, la ampliación de Pellicano Drive dejó de ser una promesa inconclusa para convertirse en una obra en marcha, lo que causó algarabía entre vecinos y comerciantes establecidos a lo largo de la vialidad.
La Autoridad Regional de Movilidad de Camino Real es la encargada de la gestión del proyecto, mientras que el Condado de El Paso ha aportado los fondos federales y recursos locales adicionales que hicieron posible la reactivación de la obra. De acuerdo con la comisionada del Precinto 3, Iliana Holguín, el esfuerzo actual se centra en concluir la primera fase, que contempla la finalización de la vialidad y su puesta en operación.
Holguín reconoció que los retrasos han sido particularmente complicados para una de las zonas con mayor crecimiento del condado, donde automovilistas y transportistas han enfrentado largos tiempos de traslado y constantes congestionamientos. “Es una carretera muy importante para el Este de El Paso. La mayor frustración fue no ver avances durante tanto tiempo”, expresó.
Tanto autoridades como constructores coinciden en que el ánimo de la comunidad ha cambiado de manera positiva ahora que los trabajos son visibles. “Los residentes y los negocios están contentos porque ven que hay luz al final del túnel”, afirmó Ojeda.
Finalmente, el Condado de El Paso informó que los vecinos del área seguirán recibiendo actualizaciones periódicas por correo y reportes mensuales conforme avance la construcción.
“Estamos muy contentos de contar con un nuevo contratista y confiamos en que el proyecto se entregará en tiempo”, concluyó Holguín. Y subrayó: “Confiamos en que el proyecto se entregará en tiempo”.