La apertura de la primera tienda OXXO en El Paso marcó un momento histórico para la ciudad y sorprendió a decenas de paseños acostumbrados a cruzar a Ciudad Juárez para realizar compras en la popular cadena mexicana de conveniencia. Tras más de un año del anuncio oficial, la llegada de OXXO se concretó en la zona central de la ciudad, en el cruce de Copia y Westway, donde anteriormente operaba una tienda 7-Eleven.
El nuevo logotipo rojo y amarillo no pasó desapercibido. Automovilistas redujeron la velocidad para observar el cambio y clientes ingresaron con curiosidad al establecimiento, algunos incrédulos de encontrar en El Paso una marca que por décadas asociaron con el comercio fronterizo del lado mexicano.
“Siempre que cruzábamos a Juárez parábamos en un OXXO; verlo aquí todavía se siente extraño”, comentó Laura Pérez, residente del sector. “Es como si la frontera se hubiera recorrido unos metros”.
Durante un paseo realizado por este medio se constató que la tienda aún se encontraba en proceso de surtido.
Los anaqueles son nuevos, pero en su mayoría estaban vacíos, mientras que las áreas de alimentos preparados, panadería y refrigeración permanecían sin operación. Personal del establecimiento aseguró que el abastecimiento completo se realizará de manera gradual en los próximos días.
Carlos, uno de los empleados, explicó que él y otros siete trabajadores conservaron su empleo durante la transición. “Pasamos de una compañía a otra, pero seguimos aquí. Nos dijeron que vienen cambios, pero también oportunidades”, señaló.
En el área de mostrador destacaba una amplia vitrina con una gran variedad de marcas de cigarros, una de las secciones ya completamente surtidas. A pesar de la apertura parcial, varios clientes coincidieron en que la experiencia resultó familiar y nostálgica.
Durante el anuncio oficial, realizado recientemente en una conferencia de prensa en el banco de alimentos El Pasoans Fighting Hunger, representantes de OXXO señalaron que los clientes podrán encontrar en estas tiendas los mismos bocadillos mexicanos que se venden en Ciudad Juárez, e incluso adelantaron posibles alianzas con marcas como Doña Tota para la venta de gorditas.
Desde el sector empresarial, directivos de OXXO subrayaron que la llegada de la marca a El Paso forma parte de una estrategia de largo plazo. Hal Adams, director general de OXXO USA, señaló que la apertura de esta primera tienda representa solo el inicio de un ambicioso plan de crecimiento en la región.
“El Paso es una ciudad estratégica, con una fuerte identidad fronteriza y una relación histórica con nuestra marca”, afirmó Adams. “Queremos que los clientes encuentren aquí la misma experiencia que conocen en México, adaptada a las necesidades del mercado local”.
El directivo explicó que siete tiendas DK cambiarán su nombre a OXXO para finales de 2025, mientras que el plan contempla la conversión de 35 sucursales para finales de 2026 y hasta 77 tiendas operando en El Paso hacia 2027.
José Antonio Fernández Garza-Lagüera, director general de las operaciones minoristas de FEMSA, destacó que la llegada de OXXO a El Paso representa el primer paso de la empresa en el mercado estadounidense de tiendas de conveniencia.
“Esta apertura materializa nuestra visión de largo plazo de llevar el modelo OXXO a Estados Unidos”, expresó. “Tenemos más de 45 años de experiencia operando tiendas de conveniencia y estamos convencidos de que esta expansión generará empleos y fortalecerá la economía local”.
Fernández Garza-Lagüera añadió que la adquisición de las tiendas DK permitió a FEMSA integrarse de manera sólida al mercado estadounidense, al tiempo que ofreció estabilidad laboral a los empleados existentes.
Con esta primera tienda ya en operación, aunque aún en fase de ajuste y surtido, OXXO inició oficialmente su presencia en El Paso, despertando expectativas entre consumidores y marcando un nuevo capítulo en la dinámica comercial de la frontera.