La historia de Valeria Arellano Tiscareño, una estudiante hispana de 17 años de la escuela Loretto Academy, resume el esfuerzo, la resiliencia y la determinación con que cientos de jóvenes de la frontera luchan cada día por alcanzar sus sueños. Tras un proceso altamente competitivo, Valeria obtuvo la prestigiosa beca nacional QuestBridge, que le permitirá estudiar en la Universidad de Stanford, una de las instituciones más reconocidas y selectivas de Estados Unidos, establecida en el estado de California.

Para ella su meta es clara: convertirse en abogada especializada en derechos humanos y, más adelante, incursionar en la política federal para defender a las comunidades vulnerables, especialmente a los inmigrantes.

Valeria creció en el Segundo Barrio, una de las zonas con mayor tradición e historia migrante en El Paso. Desde pequeña acompañó a su madre, Clarissa Tiscareño, activista social, a marchas y manifestaciones en defensa de familias afectadas por injusticias en educación, migración y discriminación.

Ahí comenzó a entender la lucha por la dignidad.

Experiencia personal define vocación

Pero su vocación se definió desde una vivencia profundamente personal: el asesinato de su padre, Carlos Armando Arellano Robles, en Ciudad Juárez, en 2017. Su caso permaneció abierto durante meses, sumiendo a la familia en incertidumbre, dolor y silencio.

“Cuando atraparon a los asesinos sentí cierto alivio. No curó mi vida, pero me dio paz. Ahí supe que quería ser abogada”, recuerda la orgullosa acreedora de la beca que la sitúa entre los 2,550 estudiantes de todo el país seleccionados a través del programa QuestBridge National College Match 2025.

Años más tarde, una pasantía con el bufete de abogados Scheer Law Firm reafirmó ese llamado. Trabajó en un caso de pérdida familiar y, por primera vez, comprendió que su dolor podía servir para acompañar a otros.

“Pude conectar mi historia con la de la familia a la que ayudábamos. Sentí lo hermoso que es formar parte de un proceso que lleva paz a alguien que la necesita”.

Excelencia académica pese a adversidad

Valeria es también testimonio del esfuerzo académico de los estudiantes hispanos. Desde secundaria estudió en Loretto Academy gracias a una beca de la Challenge Foundation, la cual obtuvo tras superar diversas etapas, entrevistas, campamentos y un proyecto personal en el que representó su vida y la pérdida de su padre a través de una casa de cartón decorada con fotografías familiares.

De casi 200 aspirantes, solo cuatro estudiantes lograron ingresar al programa ese año. Ella fue una de ellas.

En paralelo, enfrentó otro golpe familiar: la desaparición de su hermano Carlos en 2018, con apenas 14 años. A pesar de ello, mantuvo su alto rendimiento académico, desarrolló liderazgo comunitario y trabajó en programas como Junior Achievement of the Southwest, donde descubrió la falta de educación financiera y oportunidades laborales para los jóvenes de bajos recursos.

“Hay muchas injusticias en este país. He visto pobreza, racismo, falta de oportunidades. Pero también he visto líderes que hablan por quienes no tienen voz, y quiero ser una de esas personas”, afirma Arellano, quien ha trabajado duro en los últimos años para lograr su objetivo.

Beca cubre todos los gastos universitarios

La beca QuestBridge cubre completamente sus estudios universitarios, considerados entre los más costosos del país, y sus gastos asociados: alojamiento, comidas, matrícula, libros, material escolar e incluso viajes, sin necesidad de préstamos ni contribución de los padres. Valeria estudiará Ciencia Política y Neurociencia en Stanford, con el plan de continuar posteriormente en la escuela de leyes.

Aun con la emoción del logro, reconoce el peso emocional de dejar a su familia en la frontera. Su madre y su hermana seguirán en El Paso; su abuela y tíos, en Ciudad Juárez.

“Siempre quise vivir en una ciudad grande y enfrentar nuevos desafíos, pero me duele dejar a mi familia. Voy a extrañar cruzar a Juárez cada fin de semana. Aun así, sé que es una oportunidad que cambiará mi vida”, dijo la joven que también es semifinalista en el programa de becas escolares Coca-Cola.

Orgullo familiar y comunitario

Para Clarissa Tiscareño, ver a su hija alcanzar este sueño es un triunfo familiar y comunitario.

“Es un orgullo enorme. Planté una ‘semillita’ cuando luchábamos juntas en las manifestaciones, y ahora verla convertirse en defensora de derechos humanos es algo maravilloso”, expresó entre lágrimas. “Aún estoy procesando mi felicidad”.

Clarissa recuerda que Valeria siempre apuntó alto: entre sus primeras opciones de universidades estaba Harvard. Sin embargo, Stanford resultó ser el lugar ideal para sus intereses profesionales.

“Antes de abrir el correo hicimos una oración. Le pedí a Dios que fuera la universidad que Él creyera mejor para ella. Y así fue”.

Mensaje a futuros estudiantes

A punto de iniciar una nueva vida, Valeria envía un mensaje a los estudiantes que, como ella, sueñan con romper barreras: “Confíen en ustedes mismos. Intenten todo, aunque les dé miedo. No se detengan antes de empezar. Y también pasen tiempo con su familia... es lo que más voy a extrañar”.

Asegura que su beca se la dedica a su familia, a su pasado y a su futuro, y a todas las personas a las que espera defender algún día.

“Quiero usar la historia de mi familia para ayudar a otros. Quiero ser esa voz que yo misma necesité alguna vez”, expresó la destacada alumna de la academia católica, situada en el área Central.

Para su madre Clarissa, la historia de su hija es, hoy, un recordatorio de la fuerza de la juventud hispana y del poder transformador de la educación cuando se combina con perseverancia y propósito.

Autoridades del plantel informaron que como becaria del programa Challenge Scholar y estudiante que ha formado parte de la familia de Loretto Academy desde sexto grado, Valeria se ha convertido en una estudiante y líder excepcional, al igual que Marina Delgado, alumna de último año, quien también obtuvo una beca completa de cuatro años de QuestBridge Match para la Universidad de Notre Dame, ubicada en el estado de Indiana.