San Elizario— Entre risas, villancicos y el aroma de chocolate caliente y buñuelos, la organización Familias Triunfadoras, encabezada por su líder María Covernali, celebró una vez más su tradicional entrega de juguetes, una actividad que desde hace más de una década ha marcado la temporada navideña para cientos de niños de la región fronteriza.
Desde temprana hora, decenas de familias comenzaron a formarse sobre la banqueta para ingresar a la Biblioteca Pete Herrera, sede de la organización y espacio que honra la memoria del agente del Sheriff que perdió la vida en cumplimiento de su deber. Ahí, los pequeños participaron en una posada prenavideña para luego pasar, uno a uno, a recibir su juguete y tomarse la fotografía del recuerdo con Santa Claus.
“Este año impactó más porque los niños pedían lo que fuera, pero lo que más pidieron es que no se lleven a sus padres”, dijo Covernali, ante las constantes redadas que realizan agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el Valle Bajo.
Uno de los momentos más conmovedores ocurrió cuando un menor se acercó a ella y le dijo: “Yo sé que usted tiene abogados que pueden ayudar a mi papá y a mi mamá para que se queden aquí. Tengo miedo de que el ICE venga aquí y se los lleve”, una súplica que generó un nudo en la garganta entre las promotoras presentes.
La psicóloga Viridiana Ortiz, quien participó en el evento, explicó que estas expresiones reflejan el impacto emocional que la incertidumbre migratoria tiene en la niñez. “Los pequeños están expresando el miedo a no volver a ver a sus padres. Pensar que ya no los van a encontrar les afecta profundamente”, indicó.
Covernali subrayó que para ella el verdadero significado de la actividad es “compartir y dar amor a los niños y a los más necesitados”, y reafirmó que la organización seguirá trabajando para ser un puente entre la comunidad y los servicios que requieren las familias.
Padres de familia también expresaron su temor, pero al mismo tiempo su agradecimiento. “Estas actividades nos ayudan mucho, no solo por el juguete, sino porque nuestros hijos se sienten queridos y seguros”, comentó Rosa Martínez, residente de San Elizario, quien acudió con sus tres hijos.
La fundadora y directora de Familias Triunfadoras, María Covernali, destacó que este año la participación superó lo esperado. “Este año se multiplicaron mucho los niños. Pensamos que es a consecuencia de todo lo que está pasando: muchos papás sin trabajo, mucha necesidad”, señaló la activista social.
Alrededor de 700 niños recibieron juguetes, entre los previamente registrados y aquellos que llegaron de manera espontánea, lo que obligó a la organización a adquirir más regalos para tener reserva. Además de juguetes, se entregaron cobijas y se instalaron mesas donde se ofrecieron servicios de salud mental y pruebas de VIH, de las cuales decenas de personas hicieron uso.
“Me gustó mucho porque Santa me dio un carrito y chocolate”, dijo sonriente Luis, de seis años, mientras mostraba su regalo. Para muchos niños, la jornada fue un momento de alegría en medio de una realidad compleja que viven sus familias.
Como ya es tradición, Santa Claus, interpretado por Raúl Hernández, repartió sonrisas, abrazos y fotografías que cerraron la posada en un ambiente de unión comunitaria.
El evento fue posible gracias al apoyo de promotoras de salud, voluntarios y patrocinadores como el Dr. José David Burgos, el restaurante Ala Burger y El Paso Health, quienes año con año se suman a la causa.
Familias Triunfadoras anunció que retomará actividades el próximo 5 de enero, con nuevos proyectos y servicios, incluyendo programas de salud mental en coordinación con organizaciones como Alliance Border Coalition (ABC) y otras agrupaciones sin fines de lucro.
Asimismo, destacó que, así como Familias Triunfadoras en San Elizario, en El Paso existen diversas organizaciones y hasta elementos de distintas agencias policiacas que cada año se suman a la noble causa de llevar alegría y esperanza a los niños durante la temporada navideña.
La jornada solidaria se vio reforzada con la participación de los alguaciles del Sheriff del Condado de El Paso, quienes en coordinación con sus aliados se sumaron a la entrega de juguetes y apoyo a las familias.
La temporada navideña se hizo aún más brillante gracias a la generosidad del turno del Teniente Guzmán en el Anexo de la Cárcel, orgullosos miembros de la Asociación de Oficiales del Sheriff del Condado de El Paso (EPCSOA). En conjunto donaron más de 75 juguetes, además de ropa y accesorios, llevando alegría y sonrisas a las familias atendidas.
Asimismo, la Oficina del Sheriff del Condado de El Paso y la EPCSOA, en alianza con DHPS y Walmart, impulsaron la iniciativa “Badges & Blessings”, mediante la cual niños de la comunidad recibieron cerca de 200 dólares en regalos navideños para adquirir artículos en Walmart.
El evento contó con la participación de alguaciles de la Estación PJH, incluyendo al jefe Soria y al comandante Soria, y se llevó a cabo con el respaldo del Walmart Supercenter ubicado en 10727 Gateway Blvd. W., que además ofreció café y galletas para los asistentes.
“Fue un poderoso recordatorio del impacto que podemos lograr cuando trabajamos juntos por nuestra comunidad”, destacaron representantes de la EPCSOA, quienes agradecieron el apoyo de sus socios.