En un giro sorprendente respecto a su retórica anterior, el presidente Donald Trump firmó el 18 de diciembre una orden ejecutiva que otorga tiempo libre adicional a los trabajadores federales durante las próximas festividades navideñas, declarando tanto la víspera de Navidad como el 26 de diciembre como días festivos federales.

La medida, que extiende el feriado navideño existente del 25 de diciembre a un fin de semana de cuatro días, representa un marcado contraste con las posturas que Trump había expresado anteriormente sobre los días festivos federales, cuando criticaba lo que consideraba un exceso de feriados en el Gobierno.

Durante su campaña y en declaraciones previas, Trump había sido crítico del número de días festivos federales, sugiriendo que había demasiados y que afectaban la productividad gubernamental. Sin embargo, esta orden ejecutiva marca la tercera ocasión en que el mandatario declara días adicionales de descanso para trabajadores federales durante la temporada navideña.

Durante su primer mandato, Trump ya había designado la víspera de Navidad como feriado federal en 2019 y 2020, años en que el 24 de diciembre cayó en martes y jueves, respectivamente. Ahora, en su segundo término, extiende la generosidad navideña tanto al día anterior como al posterior a la Navidad.

Los detalles de la orden

La orden ejecutiva resultará en el cierre de agencias federales y excusará del servicio a los empleados desde el miércoles 24 hasta el viernes 26 de diciembre, dado que el día de Navidad ya es un feriado federal establecido.

Sin embargo, la orden incluye una cláusula importante: los jefes de agencias “pueden determinar que ciertas oficinas e instalaciones de sus organizaciones, o partes de ellas, deben permanecer abiertas y que ciertos empleados deben reportarse al trabajo” el 24 o 26 de diciembre. Esto significa que servicios esenciales y personal crítico podrían aún estar obligados a trabajar.

Es crucial entender que esta declaración aplica únicamente a los empleados del Gobierno federal este año. Aunque muchas empresas privadas observan los feriados federales otorgando tiempo libre remunerado a sus empleados, no están legalmente obligadas a hacerlo. Las empresas privadas pueden decidir libremente si dan o no el día libre a su personal.

Un precedente histórico

La medida no es del todo inusual en la historia presidencial estadounidense. Varios presidentes han emitido órdenes temporales de feriados, especialmente durante las celebraciones invernales. En 2014, el presidente Barack Obama declaró el 26 de diciembre –que cayó en viernes, al igual que este año– como feriado federal.

La diferencia clave es que estas declaraciones presidenciales son temporales, válidas sólo para el año en cuestión. Para designar un día como feriado federal de manera permanente, debe aprobarse legislación en el Congreso y ser firmada como ley por el presidente. El último feriado federal añadido permanentemente al calendario fue Juneteenth en 2021, bajo la administración de Joe Biden.

Trece feriados federales en 2025

Con los dos días adicionales de la próxima semana, el total de feriados federales este año asciende a 13: Año Nuevo, el 20 de enero por el Día de Martin Luther King Jr. y la inauguración de Trump, el Día de los Presidentes, el Memorial Day, Juneteenth, el Día de la Independencia, el Día del Trabajo, el Día de Colón, el Día de los Veteranos, el Día de Acción de Gracias, la víspera de Navidad, el día de Navidad y el 26 de diciembre.

Cabe destacar que en mayo, Trump también declaró días festivos nacionales el 11 de noviembre y el 8 de mayo para conmemorar las victorias en la Primera y Segunda Guerra Mundial, respectivamente. El 11 de noviembre ya se celebraba como el Día de los Veteranos, pero la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró en mayo que la administración no cambiaría el nombre del feriado. En su lugar, el presidente emitió una proclamación adicional conmemorando la victoria de los Aliados en la Primera Guerra Mundial.

Qué permanecerá abierto y qué cerrará

Aunque las oficinas del Gobierno federal puedan cerrar sus puertas los días antes y después de Navidad este año, ubicaciones como bancos, oficinas postales y minoristas privados permanecerán en gran medida abiertos.

Según el sitio web del Servicio Postal de Estados Unidos, las oficinas postales estarán cerradas y el correo no será entregado el día de Navidad. Sin embargo, las oficinas postales estarán abiertas para transacciones minoristas el 24 y 26 de diciembre, y el correo será entregado esos días.

De acuerdo con la Reserva Federal, los bancos seguirán el horario típico de estar abiertos para negocios el 24 y 26 de diciembre y cerrados el día de Navidad.

Los principales minoristas privados, como Target, Walmart y Costco, en su mayoría seguirán la regla tradicional de cerrar sólo el 25 de diciembre. Las tiendas Target estarán abiertas de 7 a.m. a 8 p.m. en Nochebuena y cerradas el día de Navidad. Las tiendas reabrirán en horario normal el viernes 26 de diciembre. De manera similar, las tiendas Walmart, Costco y otros negocios privados estarán cerrados sólo el día de Navidad.

Implicaciones políticas

La decisión de Trump plantea interrogantes sobre su evolución en el tema de los feriados federales. Si bien anteriormente había expresado preocupación por la productividad gubernamental y el costo de días adicionales de descanso, ahora ha demostrado estar dispuesto a otorgar tiempo libre extra a los empleados federales, al menos durante las festividades.

Para los aproximadamente dos millones de empleados civiles del Gobierno federal, la orden ejecutiva representa un regalo de Navidad bienvenido: un fin de semana de cuatro días para pasar con sus familias durante una de las épocas más importantes del año.

Sin embargo, para aquellos que trabajan en servicios esenciales –desde seguridad fronteriza hasta control de tráfico aéreo– la realidad podría ser diferente, ya que sus supervisores tienen la discreción de requerirles que se presenten a trabajar.

La medida también subraya la división entre el sector público y privado en Estados Unidos. Mientras los empleados federales disfrutan de un fin de semana largo garantizado, millones de trabajadores del sector privado dependerán de la buena voluntad de sus empleadores para obtener los mismos días libres.

Con la temporada navideña en pleno apogeo, la orden ejecutiva de Trump es un recordatorio de que, incluso en una era de profunda polarización política, algunos gestos de generosidad estacional trascienden las líneas partidistas, aunque sea temporalmente.

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