Con tres votos a favor y dos en contra, la Junta de Síndicos del Distrito Escolar Independiente de Socorro (SISD) dio luz verde al plan de despidos sugerido por el superintendente interino James Vázquez, que contempla el cese de más de 300 empleados, la mayoría maestros.
La medida se ejecutará durante el presente ciclo escolar con el fin de salir de la crisis financiera que enfrenta el distrito. El objetivo es recortar 38 millones de dólares del presupuesto del próximo año.
Ante un recinto abarrotado por padres de familia y maestros, los fideicomisarios Michael Nájera, Cynthia Ann Nájera y Alice Gardea votaron a favor de las recomendaciones, mientras que Paul Guerra y Marivel Macías votaron en contra. Los intendentes Pablo Barrera y Ricardo Castellano, acusados de cargos relacionados con sus funciones de fideicomisarios, estuvieron ausentes en la junta que por momentos se cimbró por los fuertes alegatos y protestas de los inconformes.
Padres de familia, estudiantes y maestros estuvieron a lo largo de la junta que duró casi cinco horas con la esperanza de que sus súplicas causaran un impacto entre los fideicomisarios para poder salvar los programas de bellas artes que se imparten en las escuelas primarias.
“Es un golpe muy duro, muy feo al ver que los niños van a sufrir al ya no tener sus clases de Arte. Esta actividad los hacía sonreír y fomenta su creatividad, ya no tendrán ese motivo”, dijo la maestra Jessica Ramírez, al borde de las lágrimas.
Sin embargo, SISD señaló que aunque la decisión fue dolorosa, era necesaria para poder salvar el distrito luego de la disminución de la matrícula estudiantil, las bajas tasas de natalidad, el ausentismo crónico y la financiación estatal inadecuada como razones para las reducciones.
“Por difícil que sea esta decisión, es necesaria”, dijo Vásquez al apuntar que si no hubieran hecho los recortes necesarios para el próximo año escolar, el distrito sería insolvente. “Tendríamos que declararnos en urgencia financiera, lo que equivale a una quiebra”, afirmó.
Previo a la participación de más de una docena de oradores, la Junta recibió una presentación aleccionadora de la administración y los conservadores designados por el Estado, Michael Hinojosa y Andrew Kim, que demostró años de gasto deficitario aprobado por la Junta que ha llevado al segundo distrito escolar más grande de El Paso, con una población de cerca de 50 mil estudiantes, a un precipicio fiscal.
Con esta anuencia, SISD planea cambiar sus fórmulas de dotación de personal, aumentando el tamaño de las clases de la escuela secundaria de 24 a 26 estudiantes por maestro y presentando exenciones a la Agencia de Educación de Texas para permitirle aumentar el tamaño de las clases de primaria de 22 a 24 estudiantes por maestro, algo que no fue bien visto por la comunidad estudiantil.
El Distrito decidirá quién será despedido antes del 7 de marzo y notificará a los empleados antes del 1 de abril, dijo la directora interina de Recursos Humanos, Celina Stiles, durante la reunión.
Vásquez dijo que incluso sin el programa de Artes de primaria, el Distrito aún necesitará enseñar la materia a sus estudiantes.
“Nuestros maestros de bellas artes lo han estado haciendo de manera experta”, dijo Vásquez, tras agregar que se pretende trabajar para ver cómo se puede apoyar a los maestros (de educación) regulares para que asuman esta responsabilidad.
Sin embargo, para los profesores especializados en las bellas artes, el cúmulo de trabajo que tienen los maestros regulares no les permitirá dar esa calidad que se requiere, así sean capacitados. “Tiene que haber alternativas para evitar esta catástrofe”, dijo uno de los maestros que se encontraba en la sala adicional que se habilitó para que los presentes siguieran la junta a través de una pantalla digital.
Con pancartas en mano en las que exigían mantener los programas de bellas artes, cientos de padres, maestros y estudiantes que cursan sus clases en las diversas escuelas de SISD quedaron decepcionados de la resolución de la Junta de Síndicos.
Uno de los oradores, que vestía una chamarra blanca con franjas azules y estrellas blancas, pasó al podio para alzar la voz y pedir que se detuviera el plan de despidos. En su espalda pegó una cinta adhesiva con la leyenda “Salvemos a todos los empleados”, en solidaridad con los trabajadores de la educación.
Ana López, madre de dos hijos, dijo que con la aprobación de la medida su hija Dánae, del cuarto grado de la Escuela Primaria Bill Sybert, y su hijo que estudia en Montwood HS, ya no tendrán clases de arte, música y canto. “Para mí es muy importante que los niños se puedan expresar y creo que el arte y la música les ayudan mucho en esto”, dijo tras lamentar el acuerdo.
A su vez, Diana Serrano, quien tiene un hijo con necesidades de educación especial, al igual que Ana mostró su inconformidad y aseguró que hay otras opciones para enfrentar la crisis financiera del distrito escolar. “Se me hace muy irresponsable, están siendo muy irresponsables porque hay otras maneras de poder lidiar con esta situación financiera. La razón más favorable para todos sería que redujeran el salario de los empleados que ganan más en el distrito”.
Resaltó que despedir a los maestros agrava aún más los desafíos que enfrentan los estudiantes con discapacidades. “El aumentar la proporción de estudiantes por maestro aumentará la ansiedad en nuestros niños, especialmente en mi hijo, y hará que sea más difícil para los maestros restantes brindar atención individualizada a los niños”, dijo la madre de familia, quien fue acompañada por un grupo de 10 de la Escuela Secundaria Eastlake.
La maestra retirada Celia Twomey dijo que la decisión de los síndicos le representó un dolor muy fuerte al ver cómo se esfumaban ese conjunto de manifestaciones artísticas de naturaleza creativa y con alto valor estético.
“Es triste que nuestros niños ya no asistan a clases de pintura, escultura, literatura, danza, música y canto”, dijo al recordar los cuadros de pintura que su hijo elaboraba cuando asistía al quinto grado. “Aún los conservo y para mí representan un orgullo esos trazos y esa creatividad de mi hijo que ahora tiene 28 años”, dijo consternada.
“Es un dolor muy fuerte porque mis dos hijos que estudiaron en Socorro ISD tuvieron sus clases de arte. Ahora ya no habrá música en los salones, en las bodas, en las quinceañeras u otros eventos sociales, porque a SISD no le interesa eso... es muy doloroso todo esto que está pasando”, dijo quien impartió clases en diversos planteles del distrito, siendo su última la Escuela Primaria Ernesto Serna.
Mencionó que asistió a la junta en solidaridad con su amiga de arte quien justo el 14 de febrero, el Día de San Valentín, recibió la noticia de su despido. “Espero que a mi hija, que también es maestra, no la despidan”, dijo quien ahora acude a sus clases de piano en una escuela particular.
No obstante, la realidad es que a partir del ciclo escolar 2025-2026, SISD no ofrecerá clases de bellas artes en las escuelas primarias, lo que según muchos padres de familia, los obligará a cambiar a sus hijos a otros distritos que garantizan esas disciplinas artísticas.
Según las autoridades escolares, el Distrito Escolar Independiente de Socorro es el segundo más grande del Condado de El Paso, con aproximadamente 47 mil alumnos. Sin embargo, en los últimos años, tras décadas de rápido crecimiento, ha experimentado una disminución en la matrícula a medida que la tasa de natalidad de El Paso disminuye y compite con las escuelas autónomas y el vecino Distrito Escolar Independiente de Ysleta por una población estudiantil cada vez menor.