En el último mes, tres migrantes han sido detenidos o sentenciados por ataques en contra de agentes de la Patrulla Fronteriza en el Sector El Paso, en donde según las estadísticas oficiales de octubre de 2024 a enero de 2025 ocurrieron 27 agresiones de migrantes o traficantes de personas hacia 34 agentes encargados de resguardar la frontera de Texas y Nuevo México con Chihuahua.

Ayer el jefe de la Patrulla Fronteriza en el Sector El Paso, Walter N. Slosar, informó sobre la detención de un colombiano que agredió a un agente fronterizo, por lo que podría enfrentar una sentencia de hasta 10 años de prisión por agresión a un funcionario público.

De acuerdo con las estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), los ataques en contra de los agentes del Sector El Paso han incrementado en los últimos años fiscales, ya que durante los primeros cuatro meses del año fiscal (AF) 2022 sumaron 11 ataques en contra de 13 agentes, en el mismo período del AF-2023 la cifra fue 23 agresiones contra 26 agentes, y en el AF-2024 se registraron 29 agresiones contra 35 agentes, mientras que AF-2025 sumó 27 ataques más en contra de 34 agentes.

En muchos de los casos las agresiones son de múltiples formas, por lo que según los datos oficiales, durante el primer cuatrimestre del AF-2025 el 55.56 por ciento de los ataques en contra de los agentes de la Patrulla Fronteriza fueron físicos, seguidos del 22.22 por ciento de casos en los que les arrojaron piedras u otros tipos de proyectiles, el 9.09 fueron agresiones en contra de sus unidades, el 3.03 por ciento de los casos fueron con agresiones con arma de fuego y en el 17.77 por ciento sufrieron otros tipos de ataques.

El 26 de febrero, el jefe de la Patrulla Fronteriza en el Sector El Paso informó que un ciudadano mexicano fue sentenciado a 46 meses de prisión por agredir a agentes de la Patrulla Fronteriza en el centro de procesamiento.

El mexicano, identificado como Carlos Ernesto Guerrero-Gutiérrez, fue culpado de tres cargos de agresión a un oficial federal. Según documentos judiciales, en noviembre de 2023 estaba detenido en una celda de 20 personas en un centro de procesamiento de El Paso cuando “se comportó de manera disruptiva y fue colocado en una celda de aislamiento separada donde desmanteló el marco de la celda, quitando una tabla de madera con clavos”.

De acuerdo con la investigación, cuando los agentes de la Patrulla Fronteriza respondieron, Guerrero-Gutiérrez mordió a un agente en la pierna e hirió a otros dos usando la tabla con clavos.

Se dijo que uno de los agentes recibió un golpe en la cabeza, lo que le provocó una hemorragia por encima de la sien, y otro agente sangró de la mano después de ser lesionado en el pulgar con un clavo.

Finalmente, Guerrero-Gutiérrez fue sometido, esposado y sujetado, después de dos intentos de uso de la pistola eléctrica.

“Esta condena sirve como un mensaje claro: cualquier persona que intente dañar a un oficial federal enfrentará una acción rápida y decisiva. Estas agresiones no serán toleradas. Aquellos que participen en tal violencia serán considerados plenamente responsables ante la ley”, dijo el agente Walter N. Slosar.

“El FBI de El Paso apoya firmemente a nuestros socios de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos, así como a todos los oficiales de las fuerzas del orden que trabajan incansablemente, día tras día, para proteger nuestras fronteras y nuestras comunidades”, dijo el agente Especial a Cargo del FBI de El Paso, John Morales.

En febrero también se dio a conocer que una mujer de origen salvadoreño fue sentenciada en Nuevo México a 12 meses y un día de prisión por morder a un agente de la Patrulla Fronteriza del Sector El Paso después de ingresar de manera irregular a Estados Unidos.

Según la denuncia, el 29 de mayo de 2024, un agente de la Patrulla Fronteriza se encontró con un grupo de cinco personas caminando a lo largo del muro fronterizo, incluida a la salvadoreña Erika Jasmín Lobato-Meléndez, de 27 años.

Cuando el agente intentó detener al grupo, Lobato-Meléndez se negó a entrar en el vehículo del agente y se agarró al muro fronterizo, por lo que los agentes intentaron separarla de la barrera metálica, pero ella mordió con fuerza el antebrazo del agente, lo que le provocó hematomas, hinchazón y raspaduras.

Se dijo que incluso después de que la derribaran, continuó con su comportamiento agresivo, intentando morder la pierna del agente y pateándolo, por lo que la Fiscalía de Estados Unidos logró una sentencia de 12 meses y un día de prisión en su contra.