Adrian Amaya, de 31 años, fue originalmente arrestado por el cargo de asesinato capital en relación con la muerte de Remmy Ezequiel Piria, así como por causar heridas a su hermano de un año mientras estaba bajo su cuidado en una casa del East Side en el verano de 2018.
En Texas, el asesinato capital conlleva la posibilidad de la pena de muerte o cadena perpetua sin derecho a libertad condicional. Sin embargo, como parte de un acuerdo con la fiscalía, Amaya se declaró culpable de un cargo de asesinato y dos cargos de lesiones a un menor. El juez Sam Medrano, de la Corte del Distrito 409, dictó la sentencia el miércoles 5 de marzo.
El caso conmocionó a la comunidad, y la memoria de Remmy sigue presente en redes sociales a través de una página de Facebook dedicada a su recuerdo y a la lucha contra el abuso infantil. “Remmy era un niño inocente, feliz y maravilloso. Se fue demasiado pronto a las manos de Dios”, se lee en una de las publicaciones.
La sentencia de Amaya llega siete años después de los hechos, tras un proceso legal prolongado. La fiscalía destacó que el acuerdo de culpabilidad evita la incertidumbre de un juicio y garantiza que Amaya pase décadas en prisión por sus acciones.