Imponente, en lo alto de una meseta y apuntando hacia la vecina Ciudad Juárez, fue exhibido uno de los dos tanques de guerra que vigila la frontera Sur desde hace un par de días, en la línea divisoria del Condado de Doña Ana, en Sunland Park, Nuevo México, para inhibir el tráfico ilegal de migrantes y combatir a los grupos criminales, informaron autoridades del Departamento de Defensa de los Estados Unidos y la Patrulla Fronteriza, Sector El Paso, quienes aseguraron que su tarea va en serio y con todo.

Los Vehículos de Transporte de Infantería M1126, también conocidos como Strykers, con capacidad de transportar a 10 soldados, fueron desplegados a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México dentro de la colaboración con la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur del Departamento de Defensa, y existe la posibilidad de que arribe un número mayor.

“El mensaje es claro para las organizaciones criminales y esto refleja un mensaje directo hacia estos grupos: no vamos a permitir que sigan tratando de cruzar de manera ilegal, van a ser detenidas, van a ser procesadas y van a hacer deportadas de manera inmediata todas aquellas personas que violen la ley migratoria de los Estados Unidos”, enfatizó Claudio Herrera-Baeza, portavoz de la Patrulla Fronteriza, Sector El Paso.

En ese sentido coincidió Orlando Marrero, vocero de la corporación federal, al mencionar que su misión es proteger la frontera Sur, por lo que la presencia de estos vehículos militares va encaminada a detener el cruce ilegal y el contrabando de personas y mercancía promovidas por los grupos criminales, enviando un mensaje categórico: “No, nosotros no estamos jugando. Seguridad Nacional es esencial para salvaguardar la integridad de los ciudadanos norteamericanos y nuestro país”.

Mencionó que el despliegue de los vehículos militares, a los cuales describió como un “multiplicador de fuerza” para el Sector El Paso, tiene como objetivo mejorar la capacidad de la agencia –CBP– para detectar, rastrear y detener a personas que ingresan ilegalmente a Estados Unidos.

“La presencia de agentes es fundamental y es parte de la demostración de fuerza aquí en el Sector de El Paso”, expresó al puntualizar que la visibilidad de vehículos militares como éstos es un factor disuasorio.

Mencionó que a 48 horas del arribo de los carros de combate, la vigilancia terrestre y aérea de la Patrulla Fronteriza ya obtuvo resultados significativos, al evitar el cruce de migrantes indocumentados en esa zona fronteriza y reducir los encuentros a cero. “Los resultados siguen cambiando diariamente y continuamente la meta es tener cero encuentros”.

Señaló que si bien en todo el Sector El Paso aún no se ha llegado a este punto, continúan asegurando y trayendo todo el equipo y tecnología necesaria para lograr este objetivo, pero sobre todo de mandar un mensaje claro y contundente de que la frontera está cerrada para cualquier actividad ilegal.

“Este vehículo militar apenas tiene un curso de 48 horas y ha habido una disminución significativa en el número de personas que entran ilegalmente, en especial de quienes pasan desapercibidos de parte de nuestra visibilidad como agencia de la Patrulla Fronteriza”.

Se dijo que en últimas fechas se ha tenido un descenso del 70 por ciento de encuentros en comparación con el año fiscal pasado. “Hasta el momento nuestros encuentros diarios en estos días quedan en un promedio diario de 40 a 50, cuando durante en este mismo período del año pasado estaban observando entre 120 a 150 personas diarias”, dijo Herrera-Baeza.

Por su parte, el sargento de operaciones de primera clase Carlos Zamora, del Cuadragésimo Primero Regimiento de Infantería Segundo Equipo de Combate de la Brigada Stryker, Cuarta División de Infantería de Fort Carson, Colorado, dijo que su objetivo es apoyar las labores de CBP como parte de la misión fronteriza Sur.

“Nuestro despliegue refuerza la protección de la integridad territorial de nuestra nación al proporcionar capacidades críticas de detección y monitoreo para apoyar las operaciones de seguridad fronteriza”, dijo al resaltar la fuerza conjunta que ha empezado a movilizar los vehículos Stryker a la zona del Sector El Paso.

Dijo que es de esperar que la comunidad vea estos vehículos de ocho ruedas en las carreteras locales, encaminados a mejorar la capacidad del Departamento de Seguridad Nacional –DHS– y de CBP para centrarse en las acciones policiales y fortalecer la seguridad nacional.

“Nuestro batallón también cubrirá necesidades críticas con personal, tecnología y apoyo logístico, lo que permitirá al DHS y CBP concentrarse en su misión principal, que es asegurar nuestra frontera del Sur”, dijo el sargento Zamora, quien destacó el beneficio de las plataformas Stryker de alta movilidad y agradeció la comprensión de la comunidad durante estas operaciones.

No obstante, la presencia de estos tanques de guerra en ese punto de la zona fronteriza trajo temor y miedo entre residentes de ambos lados de la región Paso del Norte al calificarla de fuerza excesiva. Otros aplaudieron la iniciativa.

“Me da mucho miedo. Cuando supe que estaban vigilando la zona fronteriza me imaginé que estábamos en una zona de guerra y la verdad tengo mucho temor, creo que no son necesarios”, dijo Arturo Perales, residente de Sunland Park.

Por su parte Cecilia Aguayo, residente de la zona Este de El Paso, dijo que entre más vigilancia haya en la ciudad, mayor seguridad habrá para la comunidad. “Mucha gente se asusta al ver la presencia de agentes de la Policía, los ‘troopers’ y la Guardia Nacional de Texas, pero en lo personal yo me siento segura y convencida de que hay menos posibilidades de sufrir un ataque”.

Por otra parte, otros ciudadanos consideraron que la llegada de tantos agentes del orden en la zona genera un costo excesivo para el Gobierno, gasto que es solventado por los contribuyentes.

“Ahí están nuestros impuestos y digo: ¿para qué tanta gastadera, si ya no cruzan los migrantes? Hay soldados y policías en ambos lados de la frontera, está el alambrado de púas y el muro, entonces ya deben de pararle y canalizar ese dinero a las escuelas y mejorar los servicios públicos”, expresó el trabajador al apuntar que la presencia de los militares siembra el miedo en la comunidad.

Sin embargo, Herrera-Baeza afirmó que la iniciativa no tiene una intención intimidatoria y terrorífica para los migrantes, sino que se trata de una postura firme. “No significa terror, significa que la ley se debe cumplir. Cuando alguien decide violar la ley hay consecuencias y este es el tema. Claro, no estamos en una postura intimidante hacia el migrante, estamos hablando de consecuencias bajo la ley migratoria de los Estados Unidos”, explicó.

Y remató: “No vamos a permitir que sigan tratando de cruzar de manera ilegal y lo que va a pasar es que van a ser detenidas, van a ser procesadas y van a ser deportadas de manera inmediata todas aquellas personas que violen la ley migratoria. “Esta misma postura va hacia las organizaciones criminales de que no vamos a permitir actividades ilícitas en esta frontera”.

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