El equipo de cohetes Sun City Summit de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) se alzó con el primer puesto en la Lone Star Cup, logrando su segunda victoria consecutiva en esta competencia estatal. El triunfo de este año es especialmente destacable, ya que el equipo estuvo integrado exclusivamente por mujeres.
Celebrada el 28 de marzo en el Centro de Lanzamiento Tripoli North Texas, unos 257 kilómetros al este de Lubbock, la Lone Star Cup desafía a equipos universitarios de cohetería de todo Texas a demostrar ingeniería de precisión y ejecución en condiciones reales. Los equipos son evaluados según la similitud entre el apogeo real del cohete (su altitud máxima) y su objetivo simulado.
El equipo de UTEP, compuesto en su totalidad por más de 100 estudiantes de ingeniería, diseñó y construyó el cohete Dust Devil para la competencia. El equipo logró un desempeño casi perfecto, alcanzando un apogeo de 5 mil 695 pies, a solo cinco pies de su objetivo proyectado de 5 mil 700 pies. El equipo que quedó en segundo lugar falló su objetivo por aproximadamente 320 pies. El logro es aún más impresionante porque el equipo no realizó un lanzamiento de prueba antes de la competencia.
“Lo que destaca de este logro es el nivel de confianza que el equipo tenía en su proceso de ingeniería”, dijo Kenith Meissner, Ph.D., decano de la Facultad de Ingeniería Miguel A. Loya de UTEP. “Con Dust Devil, ofrecen ese grado de precisión, lo que refleja un diseño cuidadoso, un sólido trabajo analítico y una profunda comprensión del sistema que construyeron. Este es precisamente el tipo de experiencia práctica y de alto nivel que prepara a nuestros estudiantes para resolver desafíos complejos en el mundo real”.
El grupo exclusivamente femenino que participó en la Lone Star Cup incluyó a Hazel Perea, estudiante de último año de ingeniería aeroespacial y aeronáutica y líder de fabricación; Priscila Garnica, estudiante de tercer año de ingeniería mecánica y líder de ingeniería de sistemas, y Viriany Cobos, estudiante de posgrado en ingeniería mecánica y responsable de medios. Se les unieron Rebecca Herrera e Idhaly Torres, quienes se desempeñaron como colíder de ingeniería y codirectora del proyecto, respectivamente.
Herrera, estudiante de tercer año de ingeniería mecánica, afirmó que la composición del equipo para la Lone Star Cup fue intencional.
“Tenía mucho sentido porque Idhaly y yo estaremos en el equipo de liderazgo el próximo semestre, así que necesitamos más experiencia; necesitamos estar expuestas a la competencia al máximo”, dijo Herrera. “Los otros tres miembros del equipo también habían viajado previamente a IREC. En la Lone Star Cup, menos miembros del equipo participan, por lo que se necesitan personas que ya tengan experiencia en un entorno competitivo. Todo se redujo a la experiencia”.
Torres, estudiante de último año de ingeniería mecánica y colíder del subequipo de estructuras y aerodinámica, enfatizó la importancia de la precisión.
“Cada gramo cuenta”, dijo Torres.
Añadió que la familiaridad del equipo con el cohete fue una ventaja clave.
“Éramos quienes ya teníamos la experiencia; fuimos quienes diseñamos el cohete; fuimos quienes sabíamos cómo manejarlo, sus imperfecciones y cómo debía funcionar todo”, dijo.
El equipo de UTEP superó a otras universidades como Texas A&M, la Universidad de Texas en Dallas y UT Arlington.
La Lone Star Cup también sirve como preparación para competencias más importantes, incluyendo la Competencia Internacional de Ingeniería de Cohetes, que se llevará a cabo del 15 al 20 de junio de 2026 en el Puerto Espacial de Midland.
El equipo está desarrollando un cohete diseñado para alcanzar una altitud de 30 mil pies para la próxima competencia internacional.