Yokosura, Japón— Cuando la especialista en Logística de Tercera Clase Noelia Granados dejó El Paso, Texas, para unirse a la Marina de Estados Unidos, buscaba ponerse a prueba y descubrir de qué era capaz. Seis años después, asegura que la experiencia le ha dado mucho más que una carrera: confianza, propósito y una segunda familia.

Asignada al Centro de Logística de la Flota del Comando de Sistemas de Suministro Naval (NAVSUP FLC) en Yokosuka, Granados apoya operaciones logísticas en todo el Pacífico junto a marineros de distintas partes de Estados Unidos y del mundo. Dice que uno de los motivos por los que más disfruta portar el uniforme es la posibilidad de servir en un país como Japón.

En lugar de seguir la ruta tradicional de ingresar a la universidad justo después de graduarse de El Dorado High School en 2019, Granados optó por un camino distinto.

“Quería ponerme a prueba”, dijo Granados. “Quería salir de mi zona de confort, volverme más independiente y desarrollar la confianza y las habilidades de vida que me prepararían para mi futuro”.

El sacrificio de sus padres

Granados atribuye su decisión al ejemplo de sus padres. “Mis padres construyeron una vida para nosotros desde muy poco”, dijo. “Todo lo que sacrificaron me motivó a trabajar duro y a construir algo que los hiciera sentirse orgullosos”.

Como hija mayor, Granados afirma que es consciente de que sus hermanos menores siguen su ejemplo: “Saber que mi hermano y mi hermanita me admiran me llena de orgullo”.

La marinera dice que la forma en que creció en El Paso moldeó su manera de relacionarse dentro de la Marina. Recordó la unidad que mostró su ciudad natal tras el tiroteo masivo de 2019, un episodio que –afirma– la inspiró a preocuparse siempre por sus compañeros de tripulación, alentarlos y asegurarse de que nadie se sienta solo.

El servicio en el extranjero también amplió su perspectiva: estar parada en el célebre cruce de Shibuya, en Tokio, le recordó cuántas oportunidades le ha dado el Servicio Militar y la fortuna de poder experimentar otra cultura.

En el plano profesional, uno de sus mayores logros fue coordinar la planeación logística de un buque siendo aún marinera de rango Junior, trabajando codo a codo con suboficiales de Primera Clase y jefes de escuadra –una experiencia, dice, que fortaleció su confianza como líder.

“La Marina me transformó en una persona completamente distinta”, afirmó Granados. “He crecido muchísimo, y en cada lugar donde he estado he encontrado otra familia”. Según ella, esa “familia naval” se mantiene pendiente unos de otros, ofrece aliento en los momentos difíciles y celebra los logros de cada integrante.

Granados agradeció a sus padres y, en particular, a su hermana menor, por su apoyo constante.

La mayor base logística naval en el Pacífico Occidental

NAVSUP FLC Yokosuka es el mayor comando logístico de la Marina de Estados Unidos en el Pacífico Occidental. Desde su sede cerca de la bahía Truman, unas 25 millas (41 kilómetros) al Sur de Tokio, el comando supervisa una red de más de 20 destacamentos que se extiende desde Misawa, Japón, hasta Stirling, Australia, y desde Diego García, en el Océano Índico, hasta Guam.

En conjunto, estas instalaciones brindan apoyo logístico a la Marina, el Cuerpo de Marines y otras dependencias del Departamento de Defensa dentro del área de operaciones de la Séptima Flota.

El Comando de Sistemas de Suministro Naval, con sede en Mechanicsburg, Pennsylvania, emplea a más de 22,500 personas –entre militares y civiles– dedicadas al suministro, la adquisición y el apoyo logístico de la Marina y las Fuerzas Conjuntas en todo el mundo.