El Paso, Texas.- Cathedral High School confirmó la puesta en marcha de un servicio especial de transporte para sus estudiantes residentes en Ciudad Juárez a partir de mañana lunes 17 de agosto, una medida con la que busca apoyar a las familias que diariamente cruzan la frontera y que enfrentan incertidumbre de que les sean canceladas sus visas de cruce local ante el endurecimiento de las políticas estadounidenses relacionadas con el denominado “turismo de nacimiento”.
La institución se convirtió así en una de las primeras escuelas privadas de El Paso en concretar una alternativa de transporte ante la preocupación expresada por padres de familia que temen enfrentar problemas con sus visas al momento de ingresar a Estados Unidos.
Adolfo Sánchez, director de Cathedral High School, informó que el pasado viernes las familias fueron notificadas oficialmente sobre la nueva disposición y la logística.
“Cathedral High School, dando seguimiento a nuestra comunicación previa dirigida a la comunidad estudiantil, se complace en informar que se ha formalizado un plan de transporte destinado a brindar apoyo a los estudiantes y familias que diariamente se trasladan entre Ciudad Juárez y El Paso para asistir a clases”, señaló la institución en el comunicado.
La decisión surgió después de analizar diferentes alternativas para evitar interrupciones en la educación de los alumnos que viven del lado mexicano de la frontera.
El esquema estableció que el transporte de Cathedral no ingresará a México ni cruzará la frontera internacional. Por la mañana, los alumnos deberán cruzar por su cuenta desde Ciudad Juárez hacia El Paso a través del Puente Internacional Paso del Norte y trasladarse hasta un punto de reunión previamente establecido del lado estadounidense.
Desde ese lugar, un camión de Cathedral High School recogerá a los estudiantes y los trasladará directamente al plantel.
Al concluir la jornada escolar se realizará el recorrido inverso. La institución llevará a los alumnos desde Cathedral hasta el punto establecido en las inmediaciones del Puente Paso del Norte, siempre dentro de territorio estadounidense.
A partir de ese momento, cada familia será responsable de coordinar el cruce de su hijo hacia Ciudad Juárez y su posterior traslado a casa.
Con este sistema, los padres que así lo decidan no tendrán que ingresar diariamente a Estados Unidos en sus vehículos para dejar y recoger a sus hijos en Cathedral.
La escuela informó que mantendrá comunicación directa con las familias que participen en el programa para proporcionarles la ubicación exacta del punto de encuentro, horarios, procedimientos de registro y requisitos de autorización de padres o tutores, además de los protocolos para la entrega y recogida de los estudiantes.
La decisión adquirió particular importancia para una comunidad como El Paso-Juárez, donde numerosas familias desarrollan su vida cotidiana a ambos lados de la frontera.
La preocupación aumentó después de las nuevas acciones anunciadas por el presidente Donald Trump el 6 de agosto relacionadas con la ciudadanía por nacimiento y el denominado “turismo de nacimiento”, término utilizado para describir los viajes a Estados Unidos cuyo propósito principal es dar a luz en territorio estadounidense para que el hijo obtenga la ciudadanía.
Las medidas forman parte de un nuevo intento de la administración Trump por restringir determinadas situaciones migratorias. Su alcance enfrenta cuestionamientos legales y se anticipan nuevas disputas judiciales sobre algunas de sus disposiciones.
La política federal sobre visas ya establece que viajar a Estados Unidos con el propósito principal de dar a luz para obtener la ciudadanía estadounidense para un hijo no constituye una base permitida para la expedición de una visa de visitante.
Sin embargo, la situación generó inquietud entre familias mexicanas que poseen visas vigentes y cuyos hijos nacieron anteriormente en Estados Unidos, ante el temor de que sus antecedentes sean cuestionados al momento de intentar ingresar al país y les sean cancelados.
Para los padres de estudiantes fronterizos, la preocupación adquirió una dimensión inmediata: algunos cruzan prácticamente todos los días para llevar a sus hijos a clases, recogerlos por la tarde o asistir a reuniones escolares, actividades deportivas y otros eventos.
“Yo no quiero perderme sus actividades, no poder llevarlos a la escuela, no poder acompañarlos cuando me necesitan o en caso de una emergencia”, señaló una de las madres de familia complacida por la medida.
Ante ese escenario, Cathedral decidió pasar de la evaluación de alternativas a la implementación de un sistema concreto.
La institución señaló que la seguridad, el bienestar y la continuidad educativa de sus estudiantes permanecían como sus principales prioridades y que el servicio buscaba reducir las posibles afectaciones derivadas de las circunstancias fronterizas.
“Esta iniciativa refleja el compromiso de Cathedral High School de implementar todas aquellas medidas que razonablemente se encuentren a nuestro alcance para apoyar a nuestras familias, reducir posibles interrupciones y procurar que nuestros estudiantes puedan continuar con su educación dentro de un entorno seguro, estable y de acompañamiento”, indicó la escuela.
El mecanismo permitió separar el traslado escolar del cruce migratorio: Cathedral se haría responsable del transporte únicamente una vez que los estudiantes se encontraran legalmente del lado estadounidense.
La alternativa resultó especialmente relevante para los alumnos que viven en Ciudad Juárez pero estudian diariamente en El Paso, ya que una dificultad migratoria de sus padres podría repercutir directamente en su asistencia a clases.
Preocupación se extiende
La situación no se limitó a Cathedral y la incertidumbre comenzó a ser analizada también en otras instituciones privadas reguladas por la Diócesis Católica de El Paso que reciben estudiantes procedentes de Ciudad Juárez, ante la posibilidad de que las nuevas políticas migratorias afectaran las rutinas de las familias binacionales.
El desafío para las instituciones educativas consistió en encontrar mecanismos que permitieran a los estudiantes mantener su asistencia regular independientemente de las dificultades que eventualmente pudieran enfrentar sus padres para cruzar la frontera.
Al momento Cathedral HS es una de las primeras instituciones en formalizar una respuesta inmediata mediante un servicio de transporte desde las inmediaciones del Puente Paso del Norte.
A través de la carta enviada a los padres de familia que residen en Ciudad Juárez la escuela agradeció a los padres su confianza y colaboración y aseguró que continuaría evaluando las necesidades de la comunidad escolar para determinar si resultaba necesario implementar medidas adicionales.
Con el nuevo servicio, Cathedral buscó establecer una alternativa práctica frente a una preocupación que trascendió el ámbito migratorio y comenzó a repercutir directamente en la vida escolar de las familias que todos los días se desplazan entre Ciudad Juárez y El Paso.
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