La Comisión de la Fuerza Laboral de Texas votó el martes a favor de reducir en 9.5 por ciento las becas estatales para el cuidado infantil, lo que representa aproximadamente 14 mil lugares para niños.
En algunas regiones que deberán alcanzar un número menor de becas en 2027, los recortes comenzarán durante el cuarto trimestre de 2026, que inicia en septiembre.
Las becas para el cuidado infantil son un programa financiado por el Gobierno federal y administrado por cada Estado, similar a SNAP o Medicaid, cuyo objetivo es proporcionar servicios de cuidado infantil a familias trabajadoras de bajos ingresos.
En 2025, los legisladores de Texas destinaron una inversión extraordinaria de 100 millones de dólares por única vez al programa de becas, con la intención de que los recursos alcanzaran para 2026 y 2027. Sin embargo, los fondos se agotaron rápidamente debido a la inflación.
El aumento en el costo del cuidado infantil, sin asistencia financiera federal adicional, ha agravado una crisis creciente en Texas, donde más de 100 mil niños están en espera de recibir una beca. Ahora, las juntas regionales de desarrollo de la fuerza laboral encargadas de distribuir las becas deberán reducir en 2027 el número de niños a los que atienden.
“En un momento en que las familias enfrentan precios elevados de todo, desde los alimentos hasta el cuidado infantil, estamos muy preocupados de que Texas esté reduciendo el número de familias que tendrán acceso al cuidado infantil”, dijo Max Rombado, director de políticas de aprendizaje temprano de Texans Care for Children.
Lo que esto significa dependerá de cada región. De acuerdo con documentos de la reunión, únicamente la región del centro-norte de Texas, que incluye Dallas y Fort Worth, recibirá fondos adicionales o tendrá crecimiento en su programa de becas. A las demás regiones se les pidió reducir entre 80 y mil 900 lugares.
“Es inaceptable”, dijo el representante estatal Armando Walle, legislador de Houston que promovió la inversión extraordinaria de 100 millones de dólares.
La Comisión de la Fuerza Laboral de Texas no respondió a tiempo para la publicación.
¿Qué es el cuidado infantil subsidiado y por qué existe?
El cuidado infantil es costoso.
Aunque normalmente es más caro en las ciudades grandes, donde los ingresos suelen ser más altos, las familias de todo el país tienen dificultades para cubrir estos gastos, independientemente de dónde vivan. Además, el cuidado infantil ha recibido históricamente fondos insuficientes. Incluso algunos centros de alta calidad operan con presupuestos muy limitados, enfrentan una alta rotación de empleados y eventualmente cierran cuando ya no pueden cubrir sus costos.
El cuidado infantil subsidiado, conocido con frecuencia como becas, es un programa federal que existe desde hace un siglo y que ha tenido distintos niveles de apoyo a lo largo de las décadas. Los estados pagan un porcentaje del costo de operación del programa para poder recibir fondos federales. Los estados pueden aportar más que ese porcentaje y algunos incluyen esos costos en sus presupuestos.
Las becas cubren todo o parte del costo de la matrícula de cuidado infantil para las familias que cumplen determinados requisitos.
El costo del cuidado infantil y la falta generalizada de centros disponibles —conocida como “desiertos de cuidado infantil”— han llevado a algunos padres, especialmente madres, a abandonar la fuerza laboral. Al dejar de trabajar, dependen de un solo ingreso o de servicios financiados por el Estado para cubrir sus necesidades. Los subsidios permiten que esos padres puedan reincorporarse al mercado laboral.
“Preferirían estar trabajando en lugar de tener que depender del Gobierno. Esta es una red de seguridad para estas familias”, dijo Walle. “Es un salvavidas para compensar el alto costo de los bienes, la gasolina, la renta y los alimentos. Para muchas familias, simplemente resulta prohibitivo pagar el cuidado infantil en el mercado privado”.
¿Qué significa ‘lugares’ o ‘cupos’?
El número de niños que reciben cobertura mediante estas becas se conoce como “lugares” o “cupos”. En esencia, se refiere al número de espacios que esos niños ocupan en una instalación de cuidado infantil en un día determinado.
¿A dónde van los dólares de los contribuyentes?
El financiamiento de las becas para 2026 estaba destinado a cubrir 146 mil 736 “lugares específicos” por día, que representan la meta estatal de niños atendidos.
Los 100 millones de dólares adicionales tenían como objetivo agregar 10 mil lugares en Texas durante 2026 y 2027. Ahora, la comisión ha tenido que reducir la meta estatal a 132 mil 689 lugares para 2027.
La reducción no será igual en todas las regiones. Algunas áreas, como las cercanas a El Paso y la región de Alamo, tendrán que reducir sus metas en casi 2 mil lugares, mientras que la región del centro-norte del estado verá aumentar su número en más de 500.
Para cumplir con esas metas, algunas juntas regionales deberán comenzar a reducir sus números desde ahora.
“Si la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas no modifica la meta del año presupuestario estatal 2026, las juntas tendrán un incentivo para continuar inscribiendo a más niños, con el fin de que la TWC las considere en cumplimiento de sus objetivos”, escribió el personal de la comisión en un documento complementario para la reunión. “Esto agravará el impacto de la meta más baja del próximo año, ya que las juntas comenzarán el año presupuestario 2027 con un número significativamente mayor de niños inscritos en comparación con su nueva meta”.
¿Cómo funcionarán los recortes?
Normalmente, los niños salen gradualmente del programa de becas cuando cumplen 13 años, se mudan fuera de la región o regresan a recibir cuidado en casa. Entonces, sus becas pasan al siguiente niño de la lista de espera.
Durante los próximos meses, eso no ocurrirá en la mayoría de las regiones del estado. En su lugar, los niños que están en la lista de espera permanecerán allí hasta que las regiones dejen de superar sus metas para 2027 y se libere un lugar.
¿Por qué Texas está recortando el programa?
Algunos estados, como Florida y Nuevo México, han invertido cantidades importantes de dinero en los últimos años y han creado mecanismos de financiamiento sostenibles destinados a estabilizar estos programas. Otros estados, como Texas, no lo hicieron.
“El Gobierno federal ha aprobado proyectos de gasto que han reducido los programas de la red de seguridad social en todos los ámbitos”, dijo Walle. “A nivel federal, esto debe corregirse, pero los estados también pueden aportar más dinero. Pueden poner más de su parte. Pueden destinar recursos adicionales de sus propios fondos. Ese será mi objetivo: convencer a mis colegas de que esta es una inversión importante en las familias”.
Durante la sesión legislativa de 2025, los legisladores recurrieron a 100 millones de dólares de fondos no utilizados del programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF), que también son recursos federales, para complementar el programa estatal de subsidios para el cuidado infantil.
El objetivo era proporcionar lugares a otros 10 mil niños que estaban esperando una beca. Eso no ocurrió. En cambio, los recursos permitieron que las regiones aumentaran la cantidad que pagaba cada beca para compensar el impacto de la inflación en los centros de cuidado infantil.
Los expertos esperaban que esto fuera suficiente para conservar los lugares disponibles.
No lo fue.
¿Qué se puede hacer?
Los recortes entrarán en vigor durante los próximos 18 meses. Los legisladores pueden comenzar a buscar mecanismos de financiamiento sostenible para el cuidado infantil en Texas, como los que han implementado estados como Florida y Nuevo México.
Walle considera que existe una posibilidad en el fondo de reserva del estado, conocido como fondo para días difíciles, que ha registrado excedentes durante los últimos años.
Hace décadas, los texanos votaron para desviar recursos de ese fondo hacia el fondo estatal de carreteras y cubrir los costos de desarrollo de infraestructura. El estado podría considerar un mecanismo similar para financiar el cuidado infantil.
“Nuestras carreteras tienen un uso muy elevado, pero también tenemos que invertir en nuestras familias, y esta es una manera de hacerlo”, dijo Walle.
La inversión de 100 millones de dólares recibió apoyo de legisladores de ambos partidos, por lo que esta propuesta podría cobrar fuerza en la Cámara de Representantes y el Senado de Texas en 2027.
Sin embargo, competirá por la atención de los legisladores con otros temas, como la creciente oposición al auge de los centros de datos y las exigencias para aclarar las leyes estatales relacionadas con las aguas subterráneas.
Rombado considera que lo mejor para Texas es encontrar una solución para las familias que dependen de los servicios estatales y que podrían beneficiarse realmente de las becas.
“Es un servicio que, sin él, le costaría al estado decenas de miles de millones de dólares en productividad económica”, dijo Rombado.