El cuerpo de un migrante que murió en un centro de detención de inmigración en El Paso fue enviado a un hospital militar en lugar del Médico Forense del Condado que investigó dos muertes anteriores en la instalación –y concluyó que una de ellas fue homicidio en lugar de suicidio.
Víctor Manuel Díaz, un nicaragüense de 36 años, murió el 14 de enero en Camp East Montana, una instalación masiva de tiendas de campaña que el Gobierno federal construyó en la base Fort Bliss del Ejército. Según Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Díaz fue encontrado inconsciente y sin respuesta en su habitación y murió de “un presunto suicidio”.
La autopsia de Díaz está siendo realizada en el Centro Médico del Ejército William Beaumont en Fort Bliss, que no publica reportes de autopsia al público –sólo a miembros de la familia e investigadores, según Jessia Rovero, oficial de Asuntos Públicos en Fort Bliss.
Esto ocurre después de que el Médico Forense de El Paso dictaminó recientemente que la muerte de un detenido anterior fue homicidio, contradiciendo la afirmación de ICE de que murió por suicidio.
Geraldo Lunas Campos, un cubano de 55 años, murió en Camp East Montana el 3 de enero, sólo 11 días antes de la muerte de Díaz.
Inicialmente, un comunicado de prensa de ICE dijo que Lunas Campos murió después de “experimentar angustia médica”. Aproximadamente una semana después, ICE dijo a The Associated Press que murió durante un intento de suicidio después de que el personal intentara salvarlo.
El reporte de autopsia del Médico Forense de El Paso, publicado el 21 de enero, dice que Lunas Campos murió por “asfixia debido a compresión del cuello y torso”, lo que significa que no podía respirar debido a la presión en su cuello y pecho. No está claro si el hallazgo del Médico Forense conducirá a cargos criminales o procesamiento judicial.
Randall Kallinen, el abogado de la familia de Díaz, dijo que el clamor público sobre ese dictamen de homicidio puede explicar por qué ICE recurrió a un hospital militar para hacer la siguiente autopsia de un migrante que murió bajo su custodia.
“¿Por qué fueron en contra de su práctica anterior?”, dijo Kallinen.
ICE no respondió a preguntas sobre la autopsia de Díaz.
Preocupaciones sobre independencia
Angélica César, investigadora de Human Rights Watch, dijo que la preocupación no es sólo sobre dónde se está haciendo la autopsia de Díaz, “sino realmente quién controla el proceso y si es independiente de la autoridad de custodia (del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos)”.
“El enfoque más creíble aquí habría sido que autoridades locales e independientes sin lazos institucionales con DHS realizaran la autopsia y la investigación”, dijo César. “Y esto en última instancia protegería tanto a las familias como la integridad del proceso investigativo en sí”.
Kallinen dijo que la familia de Díaz no está convencida de que se quitó la vida. Dijo que hablaron con Díaz, quien vivía solo en Estados Unidos, por teléfono desde Nicaragua y no sonaba deprimido. Si hubiera sido deportado de regreso a Nicaragua, toda su familia estaba ahí para recibirlo.
“No era un criminal; estaba buscando una vida mejor y quería ayudar a nuestra madre”, dijo el hermano de Díaz, Yorlan Díaz, a ABC News.