De acuerdo con información preliminar de la Policía de El Paso, el accidente se reportó a las 10:39 p.m. del 3 de febrero en los carriles I-10 Oeste, a la altura de Mesa, cerca de la milla 11. Elementos de la Unidad de Investigaciones Especiales de Tránsito (STI) y de la Fuerza de Tarea contra Conductores Ebrios (DWI Task Force) acudieron de inmediato al lugar, donde encontraron dos vehículos severamente dañados tras un impacto de frente.
Las autoridades identificaron a los conductores como Britney Torres, de 25 años, quien manejaba un Ford Mustang 2017, y Jesús Chico Jr., también de 25 años, al volante de un Honda Civic 2009. La investigación inicial indica que el Mustang circulaba en sentido contrario sobre la I-10 Oeste cuando se produjo la colisión frontal contra el Civic, que avanzaba correctamente por la vía.
Torres fue trasladada a un hospital con lesiones menores y permanece hospitalizada, mientras que Jesús Chico Jr. murió a causa de las heridas sufridas en el lugar del impacto, confirmaron autoridades. En la escena, paramédicos y bomberos trabajaron bajo luces intermitentes y el estruendo del tráfico detenido, en un ambiente marcado por el silencio tenso de quienes observaban desde la distancia.
Autoridades señalaron que este es el tercer choque mayor provocado por un conductor en sentido contrario en El Paso en los últimos cinco días, una racha de incidentes que ha encendido alertas entre corporaciones de seguridad vial. Asimismo, indicaron que Torres podría enfrentar cargos relacionados con el incidente una vez que sea dada de alta del hospital.
El Departamento de Bomberos de El Paso indicó que el reporte se recibió minutos antes de las 11 de la noche. Un video obtenido por un productor de noticias mostró los restos de ambos vehículos esparcidos sobre el asfalto, mientras patrullas y unidades de emergencia acordonaban la zona.
Debido a la magnitud del accidente, todos los carriles de la I-10 Oeste fueron cerrados alrededor de las 11 p.m., según el Departamento de Transporte de Texas (TxDOT). El cierre generó congestionamientos severos, con filas de automóviles que se extendieron hasta el área de Osborne. Los carriles permanecieron bloqueados durante la madrugada y no fueron reabiertos sino hasta aproximadamente las 8 a.m. del miércoles 4 de febrero, cuando la luz del día comenzó a disipar la escena de emergencia.
La policía informó que esta muerte representa la quinta fatalidad vial del año en la ciudad, la misma cifra registrada a esta fecha en 2025. La investigación continúa para determinar con precisión las circunstancias del choque y posibles responsabilidades penales, mientras una familia enfrenta el duelo repentino y la ciudad suma otra marca imborrable sobre el asfalto que cada noche miles recorren sin imaginar que, en cuestión de segundos, el camino puede volverse irreversible.