Fuerzas de seguridad mexicanas dieron muerte ayer a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, en una operación en Tapalpa, municipio del occidente de México, ubicado al suroeste de Guadalajara, informó la Secretaría de la Defensa Nacional.
La muerte de Oseguera, uno de los narcotraficantes más buscados tanto en México como en Estados Unidos, representa el golpe más significativo que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha asestado al crimen organizado, y ocurre en un momento de tensión diplomática con Washington, donde el presidente Donald Trump ha amenazado en repetidas ocasiones con lanzar ataques militares unilaterales contra los cárteles mexicanos si México no actúa con mayor contundencia.
La operación fue planeada por militares mexicanos para detener a Oseguera. Sin embargo, un funcionario de defensa estadounidense, que habló bajo condición de anonimato dada la sensibilidad del asunto, confirmó que la misión incluyó la participación de una unidad conjunta binacional —la Fuerza de Tarea Interagencia Conjunta Contra Cárteles, conocida como Joint Interagency Task Force-Counter Cartel— que “trabaja regularmente” con las fuerzas armadas mexicanas a través del Comando Norte de Estados Unidos.
La unidad fue establecida el mes pasado con sede en la Base Aérea Davis-Monthan, en Tucson, Arizona, e integra personal de inteligencia y representantes de agencias policiales con el ejército.
El gobierno mexicano reconoció que Washington aportó inteligencia que fue clave para el desarrollo del operativo.
Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al lugar, fueron atacadas por integrantes del cártel.
Los militares respondieron al fuego, matando a cuatro miembros de la organización criminal y hiriendo gravemente a otros tres, entre ellos al propio Oseguera, quienes fallecieron durante el traslado a la Ciudad de México para recibir atención médica. Dos integrantes del cártel fueron detenidos y se decomisaron armas y vehículos blindados, incluyendo lanzacohetes con capacidad para derribar aeronaves y destruir blindados, según informó la Defensa Nacional. Tres elementos de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
Años de desafíos
Oseguera, ex agente de la policía, fue cofundador del CJNG y lo transformó en una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México. Bajo su mando, el cártel traficó grandes cantidades de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina hacia Estados Unidos, y se hizo célebre por sus ataques temerarios contra las fuerzas de seguridad y por el terror que infligió a comunidades enteras.
Se le atribuye haber ordenado el asesinato de varios políticos mexicanos. El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Durante años, Oseguera eludió todos los intentos de las autoridades por aprehenderlo, y en los últimos meses había mantenido un perfil especialmente discreto.
Ola de violencia
La noticia de su muerte desencadenó de inmediato una ola de violencia en zonas controladas por el cártel. En al menos seis estados se reportaron bloqueos carreteros y vehículos incendiados, una táctica característica de los grupos criminales para demostrar su poder de fuego. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, pidió a los ciudadanos evitar circular por las carreteras del estado.
En Guadalajara, capital de Jalisco y sede del próximo Mundial de Futbol, negocios cerraron sus puertas, sirenas y helicópteros dominaron el centro de la ciudad y las autoridades exhortaron a los residentes a permanecer en sus hogares. En Puerto Vallarta, videos mostraron columnas de humo gris elevándose sobre hoteles frente al mar.
En el aeropuerto internacional de Guadalajara, imágenes difundidas en redes sociales mostraron a empleados y viajeros corriendo y ocultándose detrás de mostradores. El aeropuerto aclaró, sin embargo, que las operaciones y vuelos continuaban con normalidad y que las escenas caóticas respondían al pánico entre los pasajeros.
La Embajada de Estados Unidos emitió una alerta instando a sus ciudadanos en Jalisco, Tamaulipas y partes de otros tres estados a resguardarse en lugar seguro.
Implicaciones diplomáticas y el futuro del crimen organizado
La caída de El Mencho tiene un peso diplomático innegable. Trump ha mantenido una presión constante sobre Sheinbaum para que México endurezca su combate al narcotráfico, llegando a amenazar con ataques militares que la mandataria ha rechazado sistemáticamente por considerarlos una violación a la soberanía nacional. Al mismo tiempo, su gobierno ha ampliado la cooperación con agencias de seguridad estadounidenses, incluida la inteligencia.
La administración Trump había designado al CJNG como organización terrorista.
Analistas advierten, no obstante, que el futuro del cártel y de las rutas de tráfico que controlaba permanece incierto. Vanda Felbab-Brown, experta en grupos armados no estatales de la Brookings Institution, señaló que la importancia de la muerte de Oseguera es equiparable a la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2016 o a la de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024.
“Estamos ante una situación realmente interesante, donde el desmoronamiento interno del cártel de Sinaloa continúa y el CJNG podría estar ahora entrando en su propio período de declive”, dijo Felbab-Brown. Esa dinámica, apuntó, podría fortalecer a la facción de los Mayos dentro del conflicto interno sinaloense, o bien abrir espacio para que un actor completamente distinto emerja con fuerza.