Una poderosa tormenta invernal comenzó a cubrir de nieve y hielo grandes extensiones de Estados Unidos el sábado mientras funcionarios advertían sobre días de condiciones gélidas y peligrosas por venir. Aunque El Paso ha experimentado condiciones climáticas relativamente estables, los efectos del temporal en otras ciudades ya comienzan a sentirse localmente, con al menos seis vuelos cancelados en el Aeropuerto Internacional de El Paso.
La tormenta, moviéndose hacia el este desde las Montañas Rocosas, extendió lluvia helada, nieve y aguanieve desde Nuevo México hasta las Carolinas el sábado, mientras los residentes del noreste se preparaban ansiosamente para la llegada de la tormenta el domingo. Funcionarios gubernamentales instaron a la gente a permanecer en casa en casi la mitad de la nación.
Los paseños despertaron con lluvia y cielos nublados el sábado, pero aún no hacía suficiente frío para que se formara nieve.
Sin embargo, según Tom Bird, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en El Paso, las posibilidades de nevada lucen mejores en El Paso, ya que se esperaba que aire frío se moviera durante la noche del sábado 24 de enero. Una alerta de clima invernal se extendió a El Paso, al igual que a gran parte del resto de Texas, mientras que partes de Nuevo México están bajo advertencia de clima invernal.
Al menos 18 estados y el Distrito de Columbia declararon estado de emergencia, y las aerolíneas cancelaron más de 10 mil vuelos durante el fin de semana. A nivel nacional alrededor de 12 mil vuelos programados fueron cancelados, mientras la monstruosa tormenta amenaza con dejar sin electricidad a millones de personas y cubrir de hielo carreteras clave durante varios días.
Impacto en El Paso
De acuerdo con el tablero de salidas y llegadas del Aeropuerto Internacional de El Paso (ELP), el sábado al mediodía seis vuelos procedentes de Dallas y Fort Worth, Texas, operados por American Airlines, fueron cancelados debido a que las aeronaves no pudieron despegar de sus ciudades de origen, afectadas por nieve, hielo y temperaturas extremas. Al menos 14 vuelos lograron aterrizar sin contratiempos y alrededor de 20 fueron reprogramados.
Autoridades aeroportuarias informaron que el Plan de Nieve y Hielo del ELP se encuentra activado y que las cuadrillas están listas para garantizar operaciones seguras conforme evolucionen las condiciones climáticas.
“Aunque las condiciones locales en ELP son actualmente manejables, los impactos meteorológicos en otras regiones pueden afectar a los vuelos entrantes y salientes”, señalaron autoridades aeroportuarias a través de su página oficial y redes sociales. “Se anima a los viajeros a comprobar directamente con su aerolínea la información de vuelo más actualizada”.
Pese a las cancelaciones, aerolíneas como United Airlines, Southwest Airlines, Frontier Airlines y Delta Airlines lograron operar con éxito vuelos provenientes de ciudades como Houston, San Antonio, Austin, Las Vegas, Los Ángeles, Charlotte, Atlanta, Chicago, Phoenix y Denver durante la jornada del sábado.
En la terminal aérea algunos pasajeros expresaron su preocupación por la situación climática en sus destinos. “Aquí todo está tranquilo, pero nos preocupa llegar y encontrarnos con aeropuertos cerrados o carreteras congeladas”, comentó una viajera con destino al noreste del país.
Otro pasajero señaló que entiende la cancelación de vuelos: “La tormenta está muy fuerte y la seguridad es primero, aunque eso signifique retrasar nuestros planes”.
Extensión nacional del fenómeno
Más de 140 millones de personas —más del 40% de la población del país— permanecen bajo alerta por tormenta invernal, desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre intensas nevadas y una catastrófica tormenta de hielo desde el este de Texas hasta Carolina del Norte.
Para el mediodía del sábado, partes de Oklahoma, Kansas y Arkansas ya habían recibido más de 6 pulgadas (15 centímetros) de nieve, y se esperaba que gran parte del norte de Estados Unidos recibiera 1 pie (30 centímetros) o más de nieve para el domingo por la noche. Además de la nevada, el Servicio Meteorológico Nacional también advirtió sobre “acumulación catastrófica de hielo” debido a la lluvia helada en vastas partes del sur y el Atlántico medio.
En estados como Oklahoma, Texas y Luisiana ya se reportaban acumulaciones de hielo de hasta un cuarto de pulgada (0.6 centímetros), suficiente para volver intransitables carreteras y puentes.
Las temperaturas estaban por debajo del punto de congelación en muchos estados, con gran parte del alto Medio Oeste muy por debajo de cero grados en ocasiones. En Minnesota, Forest Center alcanzó menos 33 grados Fahrenheit (menos 36 grados Celsius) el sábado por la mañana, mientras que las Ciudades Gemelas despertaron con temperaturas por debajo de menos 15 grados Fahrenheit (menos 26 grados Celsius). Varios pueblos en el norte de Nueva York rompieron récords de frío, cayendo por debajo de menos 25 grados Fahrenheit (menos 32 grados Celsius).
Condiciones prolongadas de frío extremo
Para muchas áreas, incluyendo aquellas tan al sur como Atlanta, las temperaturas pueden no subir por encima del punto de congelación durante una semana o más, ya que el aire extremadamente frío que se derrama en Estados Unidos desde Canadá seguirá a la estela de la tormenta. Calles, aceras, techos y automóviles podrían permanecer enterrados en nieve y hielo durante días o más.
“La nieve y el hielo se derretirán muy lentamente, y eso va a obstaculizar los esfuerzos de recuperación”, explicó Allison Santorelli, meteoróloga del Servicio Meteorológico Nacional. “Lo que realmente hace única a esta tormenta es que, justo después de ella, va a hacer mucho frío”.
En ciudades como Oklahoma City todos los vuelos del sábado y la mañana del domingo fueron cancelados, mientras que aeropuertos clave como Dallas-Fort Worth, Nashville y Charlotte Douglas figuran entre los más afectados del país.
El viernes varios grandes distritos escolares, incluidos los de Filadelfia y Houston, anunciaron que las escuelas estarían cerradas el lunes, y se esperaba que más distritos tomaran la misma decisión.
No fue simplemente la cantidad de nieve lo que podría hacer que la tormenta de este fin de semana fuera un desafío, sino también la velocidad, según funcionarios en Pensilvania que esperaban hasta de 1 a 2 pulgadas (2.5 a 5 centímetros) por hora el domingo.
“Esto no va a ser de condiciones parecidas a una ventisca”, dijo Mark Compton, director ejecutivo de la Comisión de Autopistas de Pensilvania. “Esto va a ser condiciones de ventisca”.
Preparativos y respuesta
Muchas iglesias, sinagogas y mezquitas cancelaron servicios y eventos del fin de semana. Algunas dijeron que transmitirían los servicios en línea en su lugar.
Las oficinas federales en el área de Washington estarán cerradas el lunes debido a la tormenta, según Scott Kupor, jefe de la Oficina de Gestión de Personal federal. El Senado, temeroso de que los senadores no pudieran regresar a tiempo de su receso, pospuso una votación programada para el lunes al martes.
La velocidad de la recuperación será una prueba temprana para los nuevos gobernadores de Nueva Jersey y Virginia, Mikie Sherrill y Abigail Spanberger, y el nuevo alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani. El alcalde había pedido que los jefes de los departamentos de Saneamiento y Gestión de Emergencias permanecieran en sus puestos hasta el final de la temporada de nieve, posponiendo la transición habitual bajo una nueva administración.
Amenazas a la infraestructura eléctrica
Si bien es probable que la tormenta traiga todos los peligros climáticos invernales posibles, se espera que los dos efectos principales sean nevadas intensas generalizadas y acumulación de hielo. Las empresas eléctricas eran vulnerables al hielo en las líneas eléctricas, así como a las interrupciones en los suministros de combustible necesarios para operar sus plantas de energía.
En Texas, la tormenta podría traer temperaturas bajas similares a las de una tormenta invernal de 2021 que efectivamente dejó fuera de servicio la red eléctrica del estado y dejó a millones de personas sin electricidad en condiciones bajo cero. Funcionarios estatales dijeron que 246 personas murieron durante esa crisis. Para el sábado por la tarde, unos 50 mil clientes en Texas habían perdido energía, principalmente en la esquina noreste del estado.
En Dallas pocos perdieron energía, pero la lluvia helada y el aguanieve cubrieron las carreteras con una capa delgada de hielo. Los conductores parecían estar prestando atención a las advertencias y en su mayoría se mantenían fuera de las autopistas, según el departamento de carreteras del estado.
En total se esperaba que la nieve, la lluvia helada y el hielo afectaran a unos 180 millones de personas en Estados Unidos, más de la mitad de la población. “Cuando se considera el frío también, el número de personas que se verán afectadas sube a 220 millones”, dijo Jacob Asherman, meteorólogo del Centro de Predicción Meteorológica del servicio meteorológico.
Hasta el sábado por la mañana Idaho, California y Nevada eran los únicos estados libres de cualquier alerta de clima invernal del servicio meteorológico.
Condiciones locales
Autoridades meteorológicas informaron que la región de El Paso registró lluvias intermitentes desde la mañana del viernes y durante la tarde, las cuales se mantuvieron a lo largo de la noche y la madrugada del sábado. Aunque las temperaturas no favorecieron la caída de nieve, las precipitaciones persistieron después de la medianoche, con probabilidades de lluvia hasta las primeras horas del sábado.
Durante la noche del viernes, la temperatura mínima se ubicó alrededor de los 40 grados Fahrenheit (4 a 5 grados Celsius), acompañada de vientos del sureste de entre 5 y 10 millas por hora (8 y 16 kilómetros por hora). El sábado se presentó un descenso adicional en las temperaturas, con máximas que apenas alcanzaron los 40 grados Fahrenheit (4 grados Celsius).
El principal riesgo para la región fue la presencia de niebla y pavimento mojado, lo que obligó a los automovilistas a extremar precauciones y salir con mayor anticipación. Durante la noche las temperaturas se acercaron al punto de congelación, con una ligera probabilidad de lluvia mezclada con nieve después de la medianoche, además de vientos de entre 10 y 15 millas por hora (16 y 24 kilómetros por hora), con ráfagas de hasta 20 millas (32 kilómetros) por hora.
Para este domingo las probabilidades de lluvia y nieve ligera se mantendrán durante la mañana, con temperaturas máximas cercanas a los 40 grados Fahrenheit (4 grados Celsius). No obstante, el mayor riesgo se presentará durante la noche, cuando el termómetro descienda hasta los 20 grados Fahrenheit (menos 7 grados Celsius), incrementando el peligro de heladas.
La tormenta es el resultado de la colisión de una masa fría de aire del Ártico con aire cálido y húmedo en el centro de Estados Unidos. El aire frío está siendo empujado hacia el sur por el vórtice polar, una cinta de aire de alta altitud que se mueve rápidamente y que típicamente rodea el Ártico. Ocasionalmente se estira en forma ovalada, se debilita y permite que una masa de aire frío se derrame hacia el sur a través de América del Norte.
Respuesta comunitaria
En Nashville, Tennessee el personal de Room at the Inn, un refugio para personas sin hogar, había pasado los días previos repartiendo abrigos, calentadores de manos, ropa interior larga, guantes y calcetines, y preparándose para albergar a personas que llegaban del frío. “Estamos tratando de asegurarnos de que la gente no esté durmiendo en sus autos”, dijo Rachel Hester, la directora. “Esta no es una de esas situaciones en las que puedes aguantar”.
Y para algunos, la tormenta fue bienvenida. Kylie Bearse, meteoróloga de Fox31 en Denver, dijo que la nieve no podría llegar en mejor momento para los pueblos de esquí en Colorado, donde el manto de nieve ha alcanzado niveles récord bajos. “Es más que solo esquí y turismo”, dijo. “Son nuestras condiciones de sequía, el clima de incendios futuros, la agricultura y nuestra fuente de agua potable para 40 millones de personas”.
Aunque El Paso no ha registrado hasta ahora afectaciones severas, autoridades reiteraron el llamado a la comunidad fronteriza a mantenerse informada y tomar precauciones, ya que los efectos indirectos del clima extremo continuarán impactando vuelos, carreteras y servicios en los próximos días.
La recomendación principal para los viajeros es verificar constantemente el estatus de sus vuelos y anticipar posibles retrasos o cancelaciones, mientras el país enfrenta una de las tormentas invernales más extensas e intensas de los últimos años.