Una mujer de El Paso se declaró culpable de participar en una red de tráfico de personas que introducía a menores migrantes no acompañados desde Ciudad Juárez hacia Estados Unidos, a quienes en algunos casos suministraban gomitas con THC para sedarlos durante el cruce fronterizo.
El THC (tetrahidrocannabinol) es el principal compuesto psicoactivo del cannabis (mariguana) y es responsable de los efectos que alteran la percepción, el estado de ánimo y la coordinación. En niños pequeños, su consumo puede provocar intoxicaciones graves, con síntomas como somnolencia extrema, confusión, dificultad para respirar, convulsiones e incluso pérdida del conocimiento, por lo que requiere atención médica inmediata.
El Departamento de Justicia informó que Dianne Guadian, de 33 años, aceptó su responsabilidad por cuatro cargos de ayudar e inducir el ingreso ilegal de extranjeros con fines de lucro.
De acuerdo con documentos judiciales, Guadian y otros tres integrantes de la organización traficaban a menores de entre cinco y 13 años de edad. Para facilitar el cruce por los puertos de entrada, los traficantes presuntamente entregaban a los niños dulces con THC —el principal componente psicoactivo de la marihuana— con el propósito de mantenerlos sedados y evitar que llamaran la atención de las autoridades.
Los conductores del grupo presentaban documentos estadounidenses que no pertenecían a los menores y aseguraban falsamente a los oficiales de inspección fronteriza que eran sus padres. Una vez dentro del país, los niños eran trasladados a la ciudad de El Paso.
Durante uno de los intentos de contrabando, un menor tuvo que ser llevado a un hospital local, donde los médicos diagnosticaron intoxicación por THC, lo que permitió avanzar en la investigación federal.
Las autoridades señalaron que uno de los coacusados, Manuel Valenzuela, fue sentenciado el pasado 1 de julio a cinco años de prisión por su participación en el mismo esquema de tráfico de menores.
El fiscal general adjunto de la División Criminal del Departamento de Justicia, A. Tysen Duva, calificó el caso como una conducta "grave y peligrosa" que expuso a los menores al riesgo de trata de personas, explotación sexual y otros delitos.
Por su parte, el fiscal federal para el Distrito Oeste de Texas, Justin R. Simmons, afirmó que la rápida actuación de oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) permitió detectar irregularidades durante la inspección, brindar atención médica a los menores afectados y detener a los responsables.
"Dianne Guadian fue una de las integrantes de una repugnante operación de contrabando que jugó con la vida de niños al drogarlos para introducirlos desde México hacia Estados Unidos", señaló Simmons.
El subdirector ejecutivo asociado de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), Matthew Millhollin, sostuvo que el tráfico de personas "nunca es un delito sin víctimas" y que los traficantes exponen deliberadamente a personas vulnerables, especialmente niños, a condiciones de explotación y peligro extremo.
En tanto, el jefe de la Patrulla Fronteriza del Sector El Paso, Jesse Muñoz, destacó el trabajo de los agentes que participaron en la investigación y afirmó que los responsables deberán rendir cuentas por poner en riesgo la vida de los menores.
Guadian enfrenta una pena mínima obligatoria de cinco años de prisión y una máxima de 15 años. La fecha para la imposición de la sentencia aún no ha sido programada y será un juez federal quien determine la condena definitiva con base en las directrices federales de sentencias y otros factores legales.
La investigación fue encabezada por Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en El Paso y la Patrulla Fronteriza, con apoyo de la Unidad de Tráfico de Personas de HSI en Washington, D.C., y del Centro Nacional de Objetivos de CBP. El caso es procesado por fiscales de la División Criminal del Departamento de Justicia y de la Fiscalía Federal para el Distrito Oeste de Texas.