Ha llamado la atención la baja efervescencia por la compra y regularización de vehículos de procedencia extranjera que en México conocemos como “chuecos” o “chocolates”. Si bien es cierto, siguen inundando ciudades grandes en estados del norte de nuestra República Mexicana, también es cierto que la falta de dinero en familias, ha propiciado atender otras prioridades.

De acuerdo a información oficial publicada por al Gobierno de México, este programa de regularización concluirá hasta el 30 de septiembre del próximo año.

También se recordará, fue el anterior mandatario mexicano quien motivó a gobiernos estatales para que un gran porcentaje del dinero recabado con el proceso de legalización, fuera destinado a obras de pavimentación en municipios de Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas.

En información recabada en medios de comunicación, hasta el mes de diciembre del año 2023, fueron recaudados $5,004 millones 695,000 pesos con la regularización de vehículos "chuecos".

Se cree que la crisis económica que sigue abrumando a familias mexicanas, ha propiciado disminuya la compra de automotores, lo que puede apreciarse en lotes automotrices y en viviendas donde sus inquilinos se dedican a este negocio.

En su momento y desde enero del año 2022, el anuncio para legalizar los vehículos “chuecos”, causó expectativa. A la fecha, están debidamente legales 2 millones 803 mil, 058 vehículos en México.

De este total de vehículos, 436,000 fueron regularizados en el estado de Chihuahua, lo que representa una considerable parte del total nacional. Los modelos de vehículos que se pueden regularizar en el presente año 2025, son hasta el año 2019.

Sin embargo, este proceso, que promovió y consolidó el Gobierno federal, fue aplaudido por millones de mexicanos, pero también condenado por la industria automotriz mexicana, quienes en voz de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), rechazaron la implementación del programa de regularización de vehículos de procedencia extranjera y aseguraron que las afectaciones por la venta de automotores nacionales, supera entre el 10 y 12% en toda la República y hasta un 20% en el estado de Chihuahua.

De igual manera la AMDA reprobó la postergación, por quinta vez, de la regularización de unidades “chuecas” hasta septiembre de 2026, con lo que afectará aún más el mercado nacional, sobre todo en estados como Tamaulipas, Chihuahua y Baja California, que son entidades que han regularizado el 50.70% de los “chuecos”.

Y es que no deja de llamar la atención que en el periodo hasta el año 2024, se comercializaron en México 2.8 millones de vehículos, en ese mismo periodo se regularizaron 2.3 millones de “chuecos”, lo que para AMDA les representa un 80% de la venta formal.

De acuerdo a AMDA, la extensión del decreto que lleva ya 30 meses de vigencia refleja el fracaso de mismo. En el sector formal existe inquietud que debido a las múltiples extensiones del plazo original se esté generando incertidumbre en el mercado. Además, lamentaron que el nuevo gobierno federal ha mostrado intenciones de continuar con estas ampliaciones.

En resumen, para cientos de familias, el proceso de regularización de los vehículos “chuecos” les ha representado un negocio millonario que ninguna autoridad puede controlar. A la vista de todos, están a la venta miles de automotores expuestos en tianguis, banquetas y anunciados por internet.

Se sabe, en voz de vendedores, adquieren vehículos en Estados Unidos con valor entre 14 mil y 35 mil pesos mexicanos y el poderlos pasar por la frontera, les representan alrededor de 4 mil pesos, vehículos que venden en territorio mexicano entre 50 y 80 mil pesos, dependiendo del año y modelo de la unidad.

En una noticia publicada en un medio de comunicación del estado de Chihuahua, las cámaras empresariales estiman que en Ciudad Juárez circulan entre 35 y 50 mil vehículos de los denominados "chocolates", que no pagan ningún tipo de impuesto para ingresar al país y vienen procedentes de ciudades como El Paso, Dallas, Ruidoso, Forth Worth, Las Vegas, mismos que ofertan a grupos de "coyotes" mexicanos que conocen todas las brechas para introducir esos carros a nuestro país.

Estos vehículos, que no pagaron ni pagan ningún tipo de derecho e impuesto en México, son susceptibles de nacionalización.

Así las cosas. Y lo que falta por venir…