Con menos de dos semanas para las elecciones generales del 5 de noviembre, la contienda por la alcaldía de El Paso se calienta entre dos candidatos destacados: Brian Kennedy y Renard Johnson.
Aunque son ocho los candidatos registrados para buscar convertirse en el sucesor de Oscar Leeser, los que más fondos han recaudado son Kennedy y Johnson, además de obtener apoyos de políticos y empresarios destacados de la región Paso del Norte.
La competencia se ha vuelto intensa, marcada por ataques y acusaciones mutuas que están captando la atención de los votantes y generando un clima de tensión en la comunidad.
Mientras que Johnson cuestiona a su rival por un supuesto conflicto de intereses durante su gestión al frente de la Comisión de Deportes del Condado, Kennedy revivió un caso en que la empresa de su rival pagó una fuerte indemnización a un ex empleado por discriminación laboral, en concreto por ser hispano.
Durante el pasado fin de semana, los votantes de El Paso comenzaron a recibir volantes de campaña que atacan las candidaturas de ambos contendientes. Un volante en particular, enviado por el comité de acción política Protect And Serve Texas PAC, respalda la campaña de Renard Johnson y lo presenta como el candidato más favorable para la comunidad. El material incluye una acusación grave contra Kennedy, a quien se califica de “anti-policía”.
Esta etiqueta ha suscitado una respuesta considerable y ha llevado a que Kennedy y su equipo salgan a defender su reputación.
En un comunicado, un portavoz de la campaña de Johnson aclaró que ellos no están detrás de la distribución del “mailer”, sugiriendo que cualquier consulta sobre su contenido debería dirigirse a la organización que lo envió. Esta falta de claridad ha dejado a muchos votantes preguntándose quién está realmente detrás de los ataques, y si provienen de fuentes legítimas o de intereses ocultos.
Gastos de Campaña y Conexiones
Los documentos de financiamiento muestran que la campaña de Johnson, junto con el Protect And Serve Texas PAC, ha estado gastando dinero en servicios de consultoría política de Murphy Nasica & Associates. Hasta finales de septiembre, Johnson había gastado $177,628.60 en su campaña. Este tipo de inversiones en publicidad y relaciones públicas es crucial en el entorno político actual, donde la percepción pública puede tener un impacto significativo en los resultados electorales.
Respuesta de Brian Kennedy
Aprovechando el momentum de la controversia, Brian Kennedy envió su propio volante electoral en respuesta a las acusaciones que aparecieron en el “mailer” de Protect And Serve Texas PAC. En este comunicado, Kennedy se centró en las prácticas comerciales de Johnson y reveló que la empresa de Johnson, Management and Engineering Technologies International, Inc. (METI), fue declarada responsable de despedir a un empleado mexicano, lo que se considera un acto de discriminación.
Este ataque está diseñado no solo para poner en duda la integridad empresarial de Johnson, sino también para apelar a los votantes hispanos de El Paso, que son un grupo demográfico importante en esta elección.
Kennedy menciona en su volante que un jurado falló a favor del ex empleado de METI, Ernesto Borrego, quien había demandado a la compañía por discriminación después de que su empleo fue terminado tras reportar malas prácticas.
El volante de Kennedy incluye detalles del caso, alegando que Borrego fue despedido debido a su oposición a prácticas discriminatorias dentro de la empresa. Este tipo de alegaciones no solo desafían la ética de Johnson como empresario, sino que también plantean dudas sobre su capacidad para liderar una ciudad diversa y multicultural como El Paso.
Contexto Judicial
En 2015, un jurado había otorgado a Borrego más de $277,000 por las prácticas discriminatorias que experimentó en METI. Este fallo se produjo en un contexto donde Borrego, quien había sido contratado como desarrollador de aplicaciones senior por METI, levantó preocupaciones sobre discriminación racial por parte de un gerente de proyecto de la USDA Forest Service, donde trabajaba como contratista.
El juicio y la posterior sentencia han resurgido en la discusión pública, especialmente con la inminencia de las elecciones. Borrego, quien se ha convertido en una figura clave en esta narrativa, ha hecho declaraciones contundentes, sugiriendo que los ciudadanos de El Paso deberían estar al tanto de la falta de ética de Johnson y su empresa. En sus palabras, “él (Johnson) no puede ser confiable para dirigir la ciudad de El Paso”.
Respuesta de la Campaña de Johnson
Ante estas acusaciones, el equipo de campaña de Johnson ha intentado desviar la atención de las alegaciones en su contra. Su gerente de campaña, Lauren Zimmerman, emitió una declaración en la que argumenta que el caso de Borrego no fue realmente contra Johnson como individuo, sino más bien una acción legal relacionada con la empresa METI. “En sus aproximadamente 30 años de negocio en El Paso, METI solo ha sido demandada por discriminación una vez”, escribió Zimmerman, tratando de minimizar el impacto del juicio.
Johnson y su equipo también han intentado cambiar la narrativa, argumentando que Borrego había intentado originalmente demandar a la USDA, pero que la ley lo impidió, lo que lo llevó a demandar a METI. La campaña también insistió en que se llegó a un acuerdo confidencial, y que el jurado había encontrado a METI responsable de las acciones de un tercero, no de discriminación directa por parte de Johnson.
La Percepción del Electorado
A medida que la campaña avanza, es evidente que estas acusaciones y contraataques están moldeando la percepción de los votantes en El Paso. La comunidad hispana, que representa una porción significativa de la población, podría verse especialmente influenciada por los eventos recientes, considerando la relevancia de las acusaciones de discriminación en el contexto de las elecciones. La habilidad de ambos candidatos para comunicar su mensaje y abordar estas acusaciones será fundamental en los días previos a la elección.
Tensión electoral
El clima electoral en El Paso se ha vuelto cada vez más tenso, con las acusaciones de discriminación y las respuestas agresivas de ambos candidatos. La manera en que estos temas se desarrollen en las semanas restantes podría determinar quién se convierte en el próximo alcalde de la ciudad.
Los votantes, que están cada vez más expuestos a los mensajes de campaña a través de correos, anuncios y redes sociales, deben considerar cuidadosamente las implicaciones de las acciones y declaraciones de ambos candidatos antes de emitir su voto.
La situación actual no sólo pone de relieve las rivalidades políticas, sino que también plantea preguntas importantes sobre la ética, la integridad y la confianza en los líderes que buscan guiar a El Paso hacia el futuro.
Con un electorado cada vez más informado y consciente de los problemas sociales, la responsabilidad de cada candidato en su comportamiento y promesas es más crucial que nunca. A medida que se acerca el día de la elección, El Paso está a punto de experimentar una de las contiendas más intrigantes de su historia reciente, donde las decisiones que se tomen podrían tener un impacto duradero en la comunidad.