El Paso perdió ayer martes a una de las figuras más influyentes de su historia moderna: Alicia R. Chacón, pionera en la política local, defensora incansable de la igualdad y el servicio público, e inspiración para generaciones de mujeres mexicoamericanas. Tenía 87 años de edad.
La noticia de su fallecimiento provocó una profunda conmoción en la comunidad fronteriza, donde su nombre está ligado a décadas de luchas, avances sociales y una filosofía de vida que marcó su trayectoria.
Una de sus frases más recordadas resume la esencia de su vocación: “Cada uno de nosotros puede hacer la diferencia”.
Esa convicción, expresada en una autobiografía en video en 2017, definió la vida de una mujer que rompió barreras desde muy temprana edad.
Nacida el 11 de noviembre de 1938 en Canutillo y egresada de Ysleta High School en 1957, Chacón creció influenciada por la participación cívica de sus padres. A los 32 años, siendo madre de tres hijos, se convirtió en la primera mujer mexicoamericana elegida a la Junta Escolar del Distrito Escolar Independiente de Ysleta (YISD).
Ese fue sólo el inicio de una carrera marcada por hitos históricos. A lo largo de su trayectoria ocupó diversas posiciones y marcó la diferencia al ser: primera mujer elegida secretaria del Condado de El Paso (1974); primera mujer mexicoamericana en el Concejo municipal; primera mexicoamericana elegida jueza del Condado de El Paso, el cargo más alto en el Gobierno local.
Además, fue la primera mujer nombrada por el presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, como directora regional de la Small Business Administration, así como la primera paseña en integrarse al Comité Nacional Demócrata.
Fuera del gobierno, su influencia creció aún más. Fue presidenta nacional de MALDEF, líder comunitaria, defensora del bilingüismo y de los derechos de los trabajadores agrícolas, y pieza clave en la creación del Border Farmworkers Center (Centro de Trabajadores Agrícolas Fronterizos).
Como directora ejecutiva de United Way of El Paso County, cargo que ocupó durante siete años, impulsó proyectos comunitarios que siguen beneficiando a miles de familias.
Su nombre también quedó grabado en instituciones: la escuela Alicia R. Chacón International School y la sala judicial Alicia R. Chacón Courtroom en el edificio del Condado Enrique Moreno. En 1986 fue incluida en el Texas Women’s Hall of Fame.
La partida de Chacón generó homenajes inmediatos de líderes locales y estatales, quienes destacaron su papel como mentora, defensora del acceso equitativo y arquitecta del progreso social en El Paso.
La comisionada del Condado Iliana Holguín expresó su pesar: “Hoy perdimos a una increíble líder comunitaria y pionera política. La jueza Alicia R. Chacón abrió las puertas para que mujeres como yo pudiéramos postularnos y servir. Su muerte es especialmente dolorosa para todas las mujeres que hoy tenemos voz gracias a ella”.
Holguín añadió que Chacón cambió su manera de entender el servicio público: “Nos enseñó a luchar por cada persona y por la dignidad de todos. Su ejemplo moldeó a generaciones enteras”.
El juez del Condado, Ricardo Samaniego, visiblemente conmovido, señaló: “El Paso ha perdido a uno de sus mayores pioneros. Su liderazgo y coraje transformaron esta región por generaciones. Su legado vive en cada oportunidad que creó y en cada vida que tocó”.
También el senador estatal César J. Blanco recordó su impacto profundo: “Su espíritu pionero transformó El Paso para mejor. Me uno al duelo de su familia y de una comunidad entera agradecida por sus décadas de servicio”.
La representante Lily Limón, amiga cercana, expresó: “Alicia nunca olvidó su fe, su familia ni a las personas que representaba. La extrañaremos profundamente, pero su legado vivirá por siempre”.
Desde United Way, donde dejó una huella imborrable, el mensaje fue de gratitud: “Nos entristece su partida, pero celebramos la fuerza y visión con la que guio a nuestra organización y a toda la comunidad de El Paso”.
Para los líderes comunitarios y funcionarios electos, la muerte de Alicia R. Chacón deja un vacío imposible de llenar, pero también un legado luminoso que seguirá guiando a líderes, estudiantes, activistas y ciudadanos que crecieron viendo en ella la prueba de que el progreso es posible.
Y es que su vida, marcada por valentía, servicio y una profunda fe en la igualdad, cambió para siempre el rumbo político, social y comunitario de El Paso. Su legado, coinciden muchos, no termina hoy: continúa vivo en las generaciones que inspiró y en la ciudad que ayudó a moldear.
Alicia R. Chacón se va habiendo respondido con convicción a una de las preguntas más profundas de su autobiografía. Cuando el presentador Homero Galicia le preguntó: “¿Qué te ha impulsado toda tu vida?”, Chacón respondió: “La creencia de que todos somos iguales y que tenemos que hacer del mundo un lugar mejor”. Luego, ante una segunda pregunta: “¿Has tenido una buena vida?”, respondió con serenidad: “Sí, la he tenido”.
La noticia de su fallecimiento ha motivado a funcionarios locales a plantear homenajes públicos en reconocimiento a su papel como pionera, educadora política y voz incansable de los más vulnerables. Mientras tanto, la comunidad recuerda a Alicia Chacón como un símbolo de progreso, coraje y dignidad.