La sala de audiencias del Distrito 243 estaba tan repleta el jueves por la tarde que los alguaciles tuvieron que impedir la entrada de más personas. Familiares de las víctimas ocupaban cada asiento disponible. Habían esperado semanas para este momento: el juicio del hombre acusado de matar a dos adolescentes durante una fiesta de preparatoria en septiembre de 2023.

Pero el desenlace llegó de forma inesperada.

Apenas dos días después de iniciado el proceso judicial, Ángel Ávila interrumpió abruptamente su juicio por asesinato capital al aceptar declararse culpable de cargos menores. El acuerdo judicial, anunciado el 5 de febrero, puso fin a un caso que había conmocionado a la comunidad de El Paso y reavivado el debate sobre la violencia armada en fiestas de adolescentes.

La jueza Selena Solís aceptó el acuerdo de culpabilidad y sentenció a Ávila a cadena perpetua por un cargo de “asesinato por dos” y agresión agravada con arma causando lesión cerebral o parálisis. Además, recibió 20 años de prisión por agresión agravada con arma mortal.

Ávila, quien quedó parcialmente paralizado durante el tiroteo, no se puso de pie mientras se declaraba culpable. Permaneció sentado en su silla de ruedas y no mostró ninguna señal de arrepentimiento durante el proceso, según testigos presentes en la Corte.

Una noche de celebración convertida en tragedia

La noche del 17 de septiembre de 2023, decenas de estudiantes de preparatoria se habían reunido en una casa de alquiler vacacional Vrbo en la cuadra 12300 de Tierra Inca Drive, en el área de El Dorado, para continuar las festividades del homecoming de Pebble Hills High School.

Había incluso personal de seguridad contratado para supervisar el evento. Pero la celebración terminó en tragedia cuando comenzaron los disparos.

Julia Worthington, una estudiante de 14 años de Pebble Hills High School, murió en el tiroteo. También lo hizo Eliel Omar Bultron Hernández, de 19 años, graduado de Options High School. Ambos eran espectadores que simplemente habían asistido a la fiesta.

Cuatro personas más resultaron heridas: David Caldera, de 20 años, quien quedó paralizado de la cintura para abajo; Andrés Márquez; Stephen Stophel, quien trabajaba como guardia de seguridad en la fiesta, y el propio Ávila.

El testimonio de un sobreviviente

Durante los dos días de testimonios que precedieron al acuerdo de culpabilidad, el jurado escuchó relatos de aquella noche.

Caldera subió al estrado para narrar lo que recordaba. Describió una escena caótica que dejó dos muertos y cuatro heridos. Ahora confinado a una silla de ruedas por el resto de su vida debido a las heridas de bala, Caldera negó haber portado un arma durante el incidente.

Oficiales del Departamento de Policía de El Paso también testificaron, describiendo la escena del crimen que encontraron.

Según documentos de la denuncia, el tiroteo comenzó cuando Ávila llegó a la fiesta y vio a personas que, según él, supuestamente le habían disparado previamente en un parque en Socorro. Ávila se refirió a Caldera como su “opp” –abreviatura de “opposition”, término para enemigo.

Según las autoridades, Ávila sacó un arma y comenzó a disparar contra la multitud, matando a dos espectadores e hiriendo a tres personas más. Ávila también resultó herido mientras supuestamente intercambiaba disparos con Caldera, según consta en la denuncia.

Un giro inesperado en la sala del tribunal

Que un acusado se declare culpable en medio de un juicio no es común, pero tampoco es inaudito. Lo que sorprendió a muchos fue el momento del acuerdo.

Ávila había enfrentado originalmente un cargo de asesinato capital, que en Texas conlleva una sentencia automática de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La Oficina del Fiscal de Distrito de El Paso no estaba buscando la pena de muerte en este caso.

Con el acuerdo de culpabilidad por cargos menores, Ávila será eventualmente elegible para libertad condicional. Sin embargo, es raro que un recluso reciba libertad condicional en su primera audiencia ante la Junta de Perdones y Libertad Condicional de Texas.

Ni los fiscales estatales ni los abogados defensores hablaron con los medios inmediatamente después de la audiencia.

‘Fue una bendición’

Para Edward Worthington, padre de Julia, la noticia fue inesperada.

“Quedé muy sorprendido”, dijo Worthington después de la audiencia. “Llevábamos dos días de juicio y se declara culpable a cadena perpetua, lo cual fue una bendición. Nunca sabes lo que van a hacer los jurados”.

Worthington agregó: “Treinta años mínimo para un hombre de su edad, eso es cadena perpetua para mí. En una prisión estatal de Texas que probablemente no sea muy amigable”.

El comentario de Worthington sobre la prisión parecía hacer referencia a la condición física de Ávila. La vida en prisión será particularmente difícil para alguien en silla de ruedas debido a su parálisis parcial, resultado de las heridas que sufrió durante el tiroteo.

Un patrón preocupante

El tiroteo en Tierra Inca Drive no fue un incidente aislado. Es parte de un patrón de violencia armada en fiestas de adolescentes que ha afectado a El Paso en los últimos años.

Desde 2021, ha habido al menos cinco tiroteos en fiestas caseras en la ciudad. El más reciente ocurrió el 14 de junio de 2025, cuando un hombre de 20 años resultó herido después de que estallara una pelea en una fiesta en la cuadra 14500 de Petralia Avenue, en el vecindario de Upper East Side.

Otro incidente tuvo lugar durante una fiesta de Halloween el 28 de octubre de 2023. Tres adolescentes resultaron heridos en un tiroteo afuera de una casa en la cuadra 5800 de Sixta Drive, en el Valle Alto,

Las autoridades locales han expresado preocupación por la tendencia, particularmente por el uso de casas de alquiler vacacional como Airbnb y Vrbo para fiestas no supervisadas.

Justicia legal

Mientras la sala del tribunal se vaciaba el jueves por la tarde, quedaba claro que se había logrado justicia legal en el caso.

Julia Worthington tenía 14 años cuando murió. Eliel Omar Bultron Hernández tenía 19 años y era graduado de Options High School.

David Caldera, de 20 años, enfrenta el resto de su vida en una silla de ruedas. Quedó paralizado de la cintura para abajo debido a las heridas de bala que sufrió en el tiroteo.

El futuro de Ávila

Ávila será trasladado a una unidad de la Prisión Estatal de Texas en las próximas semanas. Tendrá que cumplir un mínimo de 30 años antes de ser elegible para una audiencia de libertad condicional.

Las sentencias corren de forma concurrente, lo que significa que Ávila cumplirá las penas al mismo tiempo en lugar de consecutivamente. La sentencia de cadena perpetua en Texas requiere que un recluso cumpla al menos 30 años antes de ser elegible para libertad condicional.

Para las familias de las víctimas, el proceso legal ha concluido, pero el impacto del tiroteo del 17 de septiembre de 2023 permanecerá con ellos de por vida.

[email protected]