La muerte de un hombre bajo custodia policial tras su detención durante una llamada por embriaguez y alteración del orden público ha sido clasificada como homicidio por la Oficina del Médico Forense del Condado de El Paso, según revela un informe de autopsia recientemente publicado.
Paul Domínguez, de 58 años, falleció por “asfixia posicional durante la reducción y contención por parte de agentes del orden público”, lo que significa que su cuerpo quedó en una posición que restringió su respiración, según establece el documento forense. Entre los factores contribuyentes figuran “toxicidad por metanfetamina”, hipertensión arterial y enfermedad cardíaca.
La doctora Janice Díaz-Cavalliery, médico forense adjunta de El Paso, realizó la autopsia y determinó que la manera de muerte fue homicidio.
Un portavoz del Departamento de Policía de El Paso aclaró el martes 20 de enero que, en el contexto de una autopsia, “homicidio” es un término médico que describe una muerte causada por otra persona, pero no constituye una determinación legal ni implica necesariamente conducta criminal.El Departamento de Policía de El Paso (EPPD) se pronunció este miércoles sobre el dictamen de autopsia. “Entendemos que incidentes como este son profundamente preocupantes; el departamento sigue comprometido con un examen transparente y exhaustivo de los hechos”, señaló la institución en un comunicado oficial.
Los hechos del 28 de diciembre
El incidente ocurrió aproximadamente a la 1:18 de la madrugada del 28 de diciembre, cuando agentes de patrulla del Centro de Comando Regional del Oeste respondieron a una llamada sobre un hombre que presuntamente saltaba sobre vehículos estacionados tras ser expulsado de un bar en el estacionamiento de Vecinos Icehouse, ubicado en 4907 Crossroads Drive, cerca de Doniphan Drive.
Según el informe de muerte bajo custodia presentado por el Departamento de Policía ante la Fiscalía General de Texas —procedimiento estándar en cualquier fallecimiento bajo custodia policial—, Domínguez parecía estar intoxicado y mostraba signos de problemas mentales. El hombre se resistió a ser esposado, lo que derivó en una lucha con los agentes.
Durante el forcejeo, los oficiales emplearon fuerza no especificada para tomar a Domínguez bajo custodia por un posible cargo de intoxicación pública. Tras esposarlo, lo colocaron en el asiento trasero de un coche patrulla.
Poco después, los agentes solicitaron la presencia de paramédicos del Departamento de Bomberos de El Paso. Al notar que Domínguez se había vuelto “no responsivo”, lo sacaron del vehículo e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de que los paramédicos se hicieran cargo. Fue trasladado al Hospital Providence Transmountain, en el noroeste de El Paso, donde falleció.
Lesiones documentadas
El informe de autopsia documenta múltiples lesiones en el cuerpo de Domínguez, incluyendo contusiones en la frente y mejilla derecha, rasguños en la sien derecha y cerca del ojo izquierdo, una hemorragia de una pulgada cerca de las costillas, un corte en el labio inferior y rasguños lineales rojos en hombros, espalda y rodillas. El informe también describe a Domínguez como “obeso”, con una altura de 1.65 metros y un peso de 103 kilogramos.
La asfixia posicional ocurre cuando el cuerpo queda en una posición que restringe la respiración. Según un informe del Departamento de Justicia de Estados Unidos de 1995 sobre el tema, una persona puede ser más susceptible a este tipo de asfixia debido a factores como obesidad, consumo de alcohol o drogas y problemas cardíacos, especialmente tras una lucha violenta con la Policía cuando el esposamiento con las manos a la espalda se combina con una posición boca abajo.
Un patrón preocupante
La muerte de Domínguez se produce meses después del controvertido y mediático fallecimiento de Xavier Guadalupe Hernández, de 30 años, quien murió en julio por “asfixia debida a compresión torácica” durante un violento arresto policial en la Interestatal 10, en el este de El Paso. La muerte de Hernández también fue dictaminada como homicidio, con “toxicidad por cocaína” como factor significativo, en una autopsia igualmente realizada por la doctora Díaz-Cavalliery.
Se espera que el caso Hernández sea presentado ante un gran jurado para determinar si se presentarán cargos criminales contra los agentes involucrados. Una portavoz de la Fiscalía del Condado de El Paso indicó el martes que no puede divulgar información debido a la protección de confidencialidad del gran jurado.
Tres investigaciones en curso
El Departamento de Policía informó que actualmente hay tres investigaciones independientes en curso, conducidas por la Unidad de Delitos contra las Personas del departamento, los Texas Rangers y la División de Asuntos Internos. Los hallazgos de estas investigaciones serán presentados ante la Fiscalía del Condado de El Paso.
“El Departamento de Policía de El Paso reconoce las preocupaciones de la comunidad y sigue comprometido con compartir información a medida que esté disponible. En aras de preservar la integridad de estas investigaciones en curso, no se pueden revelar más detalles en este momento. Agradecemos la paciencia del público y proporcionaremos actualizaciones a medida que avance el proceso”, concluyó la institución policial en su comunicado.