La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos presentó este miércoles un nuevo sistema avanzado de barreras vehiculares en el punto de inspección migratoria de Sierra Blanca, con el objetivo de reforzar la seguridad pública y evitar persecuciones a alta velocidad sobre la Interestatal 10.

El sistema, conocido como GRAB 350, es una barrera semiautónoma diseñada para detener de manera controlada a vehículos que intenten evadir la inspección migratoria. Se trata de la primera instalación de este tipo en cualquiera de los 45 puntos de revisión permanentes de la Patrulla Fronteriza en el país, según autoridades del Sector Big Bend.

El nuevo equipo fue instalado en el retén ubicado en el condado de Hudspeth, a unos 145 kilómetros al este de El Paso, una zona estratégica por donde circulan diariamente miles de vehículos. La tecnología combina una barrera retráctil de absorción de energía con un sistema subterráneo para dañar neumáticos, ambos certificados por el Departamento de Seguridad Nacional bajo el programa SAFETY Act.

De acuerdo con la Patrulla Fronteriza, el sistema está diseñado para detener vehículos de gran tamaño que circulen a altas velocidades y ha demostrado ser efectivo ante amenazas reales que superan las 50 millas por hora (unos 80 kilómetros por hora). Su activación puede realizarse de manera remota por agentes capacitados desde posiciones protegidas e incluye sensores para reducir el riesgo de activaciones accidentales.

“El corredor de la Interestatal 10 conecta comunidades en todo el país. Cuando alguien intenta evadir un punto de revisión, pone en riesgo tanto a automovilistas inocentes como a nuestros agentes”, dijo el jefe del Sector Big Bend, Lloyd Easterling. Añadió que el sistema permite contener estas amenazas dentro del perímetro del retén, antes de que se conviertan en persecuciones peligrosas en vías públicas.

Autoridades señalaron que, desde el punto de vista de la seguridad pública, la tecnología busca reducir choques, lesiones y pérdidas de vida, al tiempo que incrementa la seguridad de los agentes al minimizar intervenciones directas con los vehículos.

El retén migratorio de Sierra Blanca es uno de cuatro puntos de revisión permanentes del Sector Big Bend y juega un papel clave en la detección de actividad ilegal, así como en la intercepción de personas sin estatus legal y narcóticos antes de que lleguen a centros urbanos.

La Patrulla Fronteriza indicó que el sistema es considerado de fuerza menos letal y que será utilizado únicamente por agentes entrenados y certificados, cuando sea necesario, como parte de las operaciones regulares del punto de inspección.

Staff/El Diario de El Paso