Tras años de reclamos ciudadanos y una larga cadena de incidentes, el Ayuntamiento de El Paso aprobó de manera unánime un conjunto de enmiendas al Código Municipal que buscan enfrentar uno de los problemas de seguridad pública más persistentes en la ciudad: los ataques provocados por perros sueltos y la irresponsabilidad de algunos dueños.
Las ordenanzas establecen que los propietarios de perros clasificados como agresivos o viciosos deberán tomar medidas correctivas en un plazo máximo de 30 días. Entre los requisitos se incluyen mantener al animal con correa o en un recinto seguro, colocar señalamientos visibles que adviertan sobre su condición y completar cursos de responsabilidad para dueños de mascotas aprobados por los tribunales de Texas.
El período de cumplimiento será de un año para perros agresivos y de tres años para perros viciosos.
La resolución, avalada por los regidores, responde a décadas de reportes de agresiones contra niños, adultos mayores, trabajadores y mascotas en distintos sectores del condado.
Autoridades reconocieron que los ataques no han sido hechos aislados, sino una problemática recurrente que evidenció vacíos legales y limitaciones en la capacidad de intervención de los oficiales de Protección Animal.
Durante la sesión del Concejo municipal, se subrayó que el objetivo principal de las nuevas ordenanzas es prevenir tragedias antes de que ocurran, fortalecer la seguridad en los vecindarios y exigir una mayor rendición de cuentas a los propietarios de mascotas.
El fiscal municipal adjunto Carlos L. Armendáriz indicó que la iniciativa se diseñó teniendo en cuenta esa laguna legal en cuanto a los ataques de animales. “Lo diseñamos para mantener a nuestras mascotas y a la comunidad a salvo de animales con tendencias o comportamientos agresivos”, dijo tras hacer un recuento de los incidentes registrados en el pasado.
Y es que registros oficiales y testimonios de residentes dan cuenta de una cronología marcada por episodios graves. Desde hace décadas, vecinos de colonias del Noreste, Este y Valle Bajo de El Paso han denunciado jaurías de perros deambulando libremente por las calles, atacando a peatones y a otros animales.
En años más recientes, los reportes se intensificaron con ataques a repartidores, trabajadores de servicios, adultos mayores y niños que jugaban frente a sus viviendas, algunos de los cuales requirieron atención médica. La muerte de mascotas y las lesiones severas a otros animales domésticos aumentaron la presión social para reforzar las leyes existentes, mientras que quejas reiteradas ante Servicios de Control Animal evidenciaron la dificultad para actuar antes de que ocurriera un ataque grave.
Esta acumulación de hechos fue determinante para que las autoridades municipales reconocieran la necesidad de una intervención más temprana y clara.
Con la aprobación de las enmiendas al Título 7 (Animales) del Código Municipal, la Ciudad de El Paso incorporó nuevas definiciones de perro agresivo y perro vicioso, complementando lo establecido por la ley estatal de Texas.
De acuerdo con la normativa local, un perro agresivo es aquel que, estando suelto, amenaza o interfiere con el paso de personas o muestra conductas intimidantes hacia otros animales. En tanto, un perro vicioso es el que, mientras deambula libremente, causa lesiones graves o mata a un animal doméstico, ganado o aves, excluyendo casos de caza legítima.
Estas clasificaciones permiten a los oficiales de Protección Animal actuar antes de que se produzcan lesiones humanas, una limitación que existía bajo la ley estatal, la cual sólo contempla la designación de “perro peligroso” cuando hay daños a personas.
Una vez concluido el plazo de cumplimiento, los propietarios podrán solicitar la eliminación de la clasificación, aunque el cumplimiento de los requisitos no garantiza que esta sea retirada. Además, el Ayuntamiento modificó el Anexo C del Reglamento de Tasas para incluir una cuota de registro para perros viciosos, con el fin de facilitar el seguimiento y la aplicación de la normativa.
Para muchos residentes, la aprobación de estas medidas representa un avance necesario para recuperar la seguridad en sus colonias. Vecinos consultados coincidieron en que la raíz del problema no son los animales, sino la negligencia de quienes los dejan deambular sin control.
“Ya hemos visto demasiados ataques en el vecindario, incluso a niños. Esta ordenanza era urgente”, expresó Julia Alvarado, residente del Este de El Paso, quien dijo sentirse más tranquila al saber que ahora habrá consecuencias claras para los dueños irresponsables.
Efrén Sánchez, vecino del área de Montana Vista, en el extremo Este, señaló que la decisión del Concejo municipal envía un mensaje contundente: “No se puede seguir permitiendo que perros sueltos pongan en riesgo a la gente. Los dueños deben hacerse responsables antes de que alguien pierda la vida”.
Autoridades municipales destacaron que estas actualizaciones permiten una intervención más temprana, criterios más claros y mayor responsabilidad por parte de los propietarios, lo que ayudará a prevenir la escalada de incidentes y a mejorar la seguridad general de residentes, mascotas y oficiales de Protección Animal.
Con esta resolución, informó la autoridad, El Paso busca romper un ciclo de ataques que ha dejado huella durante generaciones y reafirmar que la seguridad pública y el bienestar comunitario deben prevalecer. Las nuevas ordenanzas, coincidieron autoridades y vecinos, representan un paso firme hacia calles y vecindarios más seguros.
La información completa de la ordenanza del Título 7 (Animals) de la Ciudad de El Paso está disponible a través de las Ordenanzas del Código de la Ciudad en: www.ElPasoTexas.gov.