Un estudio encargado y financiado por la Cámara de Comercio de El Paso advierte que retirar el tráfico comercial del Puente de las Américas (BOTA), conocido también como puente “LIbre”, cuando se actualice y modernice el puerto de entrada, tendría consecuencias económicas “significativas a largo plazo” para la región de El Paso.

El estudio de impacto económico fue realizado por el Hunt Institute for Global Competitiveness, de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).

De acuerdo con el estudio, el cierre de BOTA al tráfico comercial resultaría en una reducción de $2,300 millones de dólares en la producción económica, la pérdida de más de 9,500 empleos y $600.7 millones de dólares en ingresos laborales perdidos en el Condado de El Paso, entre 2028 y 2036.

Retirar el tráfico comercial del Puente de las Américas es la opción preferida que actualmente sigue la Administración de Servicios Generales (GSA) de Estados Unidos, como parte de su plan de modernización de puertos de entrada, el cual se financiaría a través de la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleos (Infrastructure Investment and Jobs Act).

Con base en los hallazgos del estudio, la Cámara de Comercio de El Paso exhorta a las autoridades locales, estatales y federales a utilizar estos datos para reevaluar y pausar el plan de eliminar el tráfico comercial en el Puente de las Américas.

La Cámara también exhorta a las autoridades a evaluar alternativas que atiendan las necesidades de infraestructura y seguridad de BOTA, mientras “se mantienen las operaciones comerciales y se protege esta inversión para la región”.

El estudio de impacto económico fue encargado por la Cámara a principios de este año, después de que la GSA emitiera en 2025 un “Registro de Decisión” (Record of Decision) en el que se favorecía una alternativa que elimina el tráfico comercial en BOTA, una decisión que, según la Cámara, no toma plenamente en cuenta los posibles impactos en el comercio, las cadenas de suministro, los empleos y la economía regional.

El estudio también proyecta $213.1 millones de dólares en pérdidas combinadas de ingresos fiscales federales, estatales y del Condado durante el mismo período. Además, poner fin a las operaciones de tráfico comercial podría provocar que el 10.9% de ese tráfico abandone la región Paso del Norte, con una pérdida en el comercio por camión que podría alcanzar los $36,600 millones de dólares tan sólo en 2036.

Los tiempos de espera en el cruce fronterizo y los costos logísticos anuales relacionados también se proyecta que aumenten en $79.1 millones de dólares, o 17.8%, ejerciendo presión adicional sobre los negocios y las cadenas de suministro en toda la región, dijo la Cámara.

El comercio transfronterizo a través de la región Paso del Norte ha crecido de manera considerable, con importaciones ajustadas por inflación que casi se duplicaron, de $5,900 millones de dólares en enero de 2020 a $11,700 millones de dólares en mayo de 2026, mientras las exportaciones más que se duplicaron, de $3,100 millones de dólares a casi $7,500 millones de dólares durante el mismo período.

La base manufacturera y comercial de la región también está estrechamente vinculada a la infraestructura digital de Estados Unidos, con productos tecnológicos que representaron el 73.2% de las exportaciones por camión y el 77.8% de las importaciones en 2025, dijo la Cámara.

Retirar las operaciones comerciales en BOTA amenazaría el crecimiento continuo y la competitividad de la economía transfronteriza de El Paso, aumentando la presión sobre los demás puertos de entrada de la región –Tornillo, Ysleta-Zaragoza y Santa Teresa–, y se proyecta que adelantaría el calendario para que la región alcance su capacidad operativa, de 2034 a 2031, dijo la Cámara.

Utilizando datos de la Organización de Planeación Metropolitana de El Paso, el estudio también concluye que, conforme el tráfico comercial se desplace hacia otros puertos de entrada, se proyecta que las emisiones generales para la región Paso del Norte aumenten, incluido un incremento de moderado a significativo en las emisiones en Ysleta-Zaragoza.

La representante federal Verónica Escobar, demócrata por Texas, dijo que el estudio de la Cámara llega “casi dos años” después de que concluyera un “amplio” período de comentarios públicos sobre el proyecto.

“El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), las agencias que en última instancia tomaron la decisión de retirar el tráfico comercial, dejaron claro tanto a la Cámara como a mí que la decisión es definitiva y no se revertirá, incluso después de la visita que la Cámara les hizo en Washington a principios de este año, cuando viajaron a D.C. para cabildear en contra del proyecto”, dijo Escobar.

Escobar agregó: “En este punto, la decisión está tan avanzada que la GSA ya está bien adentrada en el proceso de licitación, y se espera que el proyecto se adjudique en los próximos meses. He exhortado en repetidas ocasiones a la Cámara a sumarse a quienes estamos trabajando para garantizar que nuestros otros puertos de entrada terrestres estén listos para el cambio en el tráfico, y a utilizar su tiempo, sus recursos y su respaldo para ayudar a crear las alianzas público-privadas necesarias para generar cruces más innovadores y eficientes”.

A continuación, el comunicado completo de Escobar:

“Aunque agradezco el tiempo, el dinero y el esfuerzo que la Cámara ha invertido en este estudio, éste llega casi dos años después de que concluyera el amplio período de participación pública. Ese período incluyó reuniones públicas organizadas por la Administración de Servicios Generales (GSA) y mi oficina, con el apoyo del Cabildo de la ciudad de El Paso y de la Corte de Comisionados del Condado de El Paso, así como la participación y aportación de 12,000 paseños.

“El Paso puede, y debe, liderar al país en la creación de oportunidades comerciales transfronterizas más eficientes, seguras y avanzadas; claramente, nuestra economía depende de eso. También podemos aprender de otras comunidades y de cómo se han beneficiado al especializar sus puertos de entrada terrestres, en lugar de pelear contra decisiones que ya han sido finalizadas y tomadas pensando en los paseños, especialmente en quienes viven cerca de BOTA. Espero que este reporte inspire a la Cámara a utilizar su liderazgo para ayudar a planear el futuro”.